CIRCUNSTANCIAS EN QUE SE DESARROLLA LA HUMANIDAD EN EL SURPERUANO
Por: Arturo Muñoz
Portugal, CHC e IA
Desde la economía, la geografía, las condiciones
históricas, sociales, culturales, ambientales, políticas y tecnológicas en las que vive y se
transforma la población del Sur. Entendemos por Surperuano, en principio, Arequipa, Cusco, Puno,
Tacna, Moquegua, Apurímac, Ayacucho y Madre de Dios, sin embargo, las
fronteras del concepto pueden variar según el punto de vista del estudio.
1. EL SUR VIVE ENTRE
VARIAS CONTRADICCIONES
La humanidad en el Sur peruano se desarrolla en
un territorio extraordinariamente diverso y contradictorio:
- riqueza natural y pobreza social;
- modernización y persistencia de
estructuras tradicionales;
- urbanización acelerada y despoblamiento rural;
- gran riqueza cultural y pérdida
de referentes culturales;
- abundancia de recursos minerales y conflictos
ambientales;
- integración económica global y
débil articulación regional;
- enorme potencial energético y problemas de
infraestructura;
- una sociedad históricamente marginada del poder central y, al mismo
tiempo, fundamental para la economía nacional.
Parece especialmente importante: el Surperuano no es simplemente una
región del Perú; es uno de los grandes espacios donde se manifiestan las
contradicciones estructurales del país.
2. LA GEOGRAFÍA
El ser humano del Surperuano está condicionado
por una geografía excepcional. Tenemos costa
desértica, valles agrícolas, altiplano, cordilleras, volcanes, glaciares,
bosques amazónicos y territorios fronterizos. Esto
produce
sociedades muy diferentes.
No es la misma experiencia humana la de quien vive en
Arequipa metropolitana, o en una comunidad altoandina de Puno, o en los
valles de Cusco, o en las zonas mineras de Apurímac o en Madre de Dios. Pero
existe algo común: la necesidad permanente de adaptarse a un territorio
difícil y extraordinariamente variable.
El agua constituye aquí una cuestión
estratégica. El cambio climático, el retroceso glaciar, las
sequías, las lluvias extremas y la expansión urbana convierten al agua en uno
de los grandes problemas del futuro surperuano.
3. UNA HISTORIA MUY
ANTIGUA
El Sur peruano posee una profundidad
histórica excepcional. Aquí se desarrollaron sociedades
prehispánicas fundamentales: Pukara, Nazca, Wari, Tiwanaku, los señoríos
aimaras, los pueblos de los valles y finalmente el Tawantinsuyo. Después
llegaron la conquista, el virreinato, la República, el gamonalismo, la
expansión minera, las reformas agrarias, la migración y la urbanización.
Por eso el habitante contemporáneo del Sur no vive solamente
en el presente. En buena medida vive sobre capas históricas
superpuestas. La memoria indígena, la herencia colonial, el catolicismo, las
tradiciones andinas, el castellano, el quechua y el aimara continúan
interactuando con la modernidad global.
4. LA TRANSICIÓN
RURAL-URBANA
Quizá uno de los fenómenos sociales más
importantes sea la transformación del mundo rural. Durante buena parte del
siglo XX, el Sur podía entenderse fundamentalmente desde sus comunidades
rurales y sus economías agrícolas y ganaderas. Hoy eso ya no es suficiente.
Las ciudades se han convertido en grandes polos
de concentración humana. Arequipa, Cusco, Juliaca, Tacna y otras
ciudades han creado nuevas sociedades urbanas, alimentadas por migraciones
procedentes del campo y de otras regiones.
Esto produce una transformación
profunda: El campesino no desaparece necesariamente, se transforma en
ciudadano urbano, comerciante, transportista, trabajador informal, profesional,
empresario o trabajador migrante. Es una de las grandes metamorfosis
sociales del Sur.
5. UNA ECONOMÍA BASADA
EN RECURSOS
Esta es otra contradicción fundamental. El Sur
posee enormes recursos: cobre, oro, plata, gas, agua, tierras agrícolas,
biodiversidad, turismo, energía solar y potencial eólico. Pero una pregunta
incómoda aparece inmediatamente ¿Cuánto de esa riqueza se transforma realmente
en bienestar para la población que habita el territorio?
La minería constituye un ejemplo paradigmático.
Genera divisas, impuestos, empleo e infraestructura, pero también puede
generar:
- conflictos por el agua;
- contaminación;
- transformación territorial;
- dependencia económica;
- desigual distribución de
beneficios;
- conflictos entre comunidades, empresas y Estado.
Por eso el problema no es simplemente minería
sí o minería no. La pregunta más profunda es ¿qué modelo de
desarrollo debe construir el Sur con sus recursos?
6. LA FRONTERA
Tacna, Puno y Madre de Dios introducen una
dimensión que muchas veces olvidamos: el Sur es también una región fronteriza.
El Sur peruano está conectado con Bolivia, Chile y Brasil. Eso significa comercio,
migración, circulación cultural, turismo, contrabando, narcotráfico, minería
ilegal y nuevas oportunidades económicas. La frontera no debe entenderse solamente
como una línea política, es también un espacio económico y cultural.
7. EL ESTADO
Uno de los problemas centrales. El Sur peruano
tiene una relación históricamente conflictiva con el Estado central. Existe una
percepción
—y en determinados
aspectos una realidad— de centralismo limeño, concentración de
decisiones y distribución desigual de recursos y poder. Esto ayuda a explicar
buena parte de las movilizaciones sociales del Sur.
Pero también hay que mirar la otra cara: el
propio Sur tiene dificultades para construir instituciones regionales
suficientemente fuertes, transparentes y eficientes. Por eso el problema no
puede reducirse a: Lima contra el Sur.
Existe también una cuestión interna: ¿por qué el Sur no ha
conseguido convertir su enorme potencial económico, cultural y territorial en
una estructura política e institucional más sólida? Esa pregunta nos
conduce directamente al problema de la gobernabilidad.
8. UNA NUEVA ESTRUCTURA
DEMOGRÁFICA
Otro fenómeno decisivo. El Sur está experimentando simultáneamente:
migración + urbanización + envejecimiento +
reducción de la población rural.
Esto significa que dentro de algunas décadas
podríamos tener ciudades mucho más grandes y territorios rurales con menor
población. Eso modificará:
- la agricultura;
- la educación;
- la salud;
- el transporte;
- la vivienda;
- el empleo;
- las pensiones;
- la organización política.
Es decir, el Sur que conocemos actualmente no
será necesariamente el Sur de 2050.
9. LA REVOLUCIÓN
TECNOLÓGICA
Hay otra transformación que recién estamos
empezando a comprender. Internet, inteligencia artificial, automatización,
biotecnología, energías renovables y nuevas formas de producción están
modificando las posibilidades del territorio.
Una pregunta a responder inmediatamente es ¿puede el Sur peruano
saltar algunas etapas del desarrollo utilizando las nuevas tecnologías? Por ejemplo,
Arequipa
podría desarrollar simultáneamente:
- industria;
- ciencia;
- energía solar;
- inteligencia artificial;
- servicios tecnológicos;
- educación superior;
- investigación minera;
- agricultura tecnificada.
Cusco puede combinar patrimonio, turismo,
tecnología y conocimiento. Puno podría convertir parte de su enorme experiencia
agropecuaria y biodiversidad en innovación.
El desafío consiste en pasar de una economía
fundamentalmente extractiva a una economía también basada en conocimiento.
10. LA CUESTIÓN HUMANA
FUNDAMENTAL
¿En qué circunstancias se desarrolla la
humanidad en el Sur peruano? ¿Qué tipo de ser humano está produciendo el Sur
peruano en medio de la transición entre tradición y modernidad, campo y ciudad,
economía extractiva y economía del conocimiento, identidad local y
globalización? La transformación de la civilización regional se
puede imaginar en la "ecuación histórica del Sur peruano":
Territorio + Historia + Cultura + Recursos + Migración + Urbanización + Tecnología + Estado + Cambio climático = Nuevo Sur peruano.
Más una variable decisiva: el proyecto político y
cultural que la sociedad surperuana sea capaz de construir. Variable que conecta
bien con los conceptos de consenso, ética pública y reforma del Estado. El problema del Sur no
parece ser solamente cuánto tiene, sino qué hace colectivamente con lo que tiene.