Año 22 Número 221 Arequipa, 2026, abril 20
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DISTORSIÓN DE LA VOLUNTAD
POPULAR Y ELECCIONES CONDICIONADAS Y DIRECCIONADAS
ELECCIONES EN PERÚ 2026:
RESULTADO ALENTADOR PARA EL PUEBLO Y CATASTRÓFE PARA LA DERECHA
Por: Arturo Muñoz
Electorado
del movimiento popular se mantiene
Poco o nada ha logrado disminuir la fuerza del
movimiento popular la enorme campaña de desprestigio por parte de la derecha en
los últimos cinco años. Luego del golpe contra Pedro
Castillo pensaban que el pensamiento por el cambio y las acciones de protesta
iban a desaparecer, que ya el pueblo peruano estaba sin oportunidad de obtener
un buen resultado en las elecciones de este año. La realidad les ha dado una
respuesta contundente. Las
organizaciones electorales que atacaron al “pacto mafioso” en el poder
lograron, sumadas todas, una votación muy superior en casi el doble a las
organizaciones electorales defensoras del neoliberalismo.
Neoliberalismo
no consigue la legitimidad
Fuerza Popular (FP), el
partido fujimorista, la derecha procrimen, pasa en primer lugar a la segunda
vuelta con sólo el 10,98 % de apoyo. En cantidad neta, consigue un poco más de
2 millones 700 mil votos, de un total de 27 millones 300 mil electores. FP es el partido con más recursos económicos y mejor
logística, pero no es un partido de masas, es un partido de burócratas,
empresarios informales y representantes de las empresas transnacionales, sin
legitimidad. Igualmente, Renovación Popular (RP), recibiría
el 6,95% de votos. En números de electores, un millón 900 mil.
Sumando
el porcentaje de FP y de RP da 18%, traducido a votos, la porción es de nada
más que 4 millones 600 mil votos. Es decir, un sexto de los 27 millones 300 mil
electores aptos para sufragar.
En consecuencia, el neoliberalismo ha sido
derrotado en las ánforas, pues su elección es ilegítima, al no beneficiarse de
la confianza, por lo menos del 40%, de los ciudadanos del país.
La
segunda vuelta no sirve para dar legitimidad al ganador
Borges
decía que la muerte no beneficia tanto para limpiar los errores de quienes
vivieron mal. Tampoco la segunda vuelta otorga
legitimidad al candidato ganador, si este no cuenta con la mitad más uno del
universo de electores hábiles. Porque, para ser un presidente legítimo necesita
el aval de 13 millones 650 mil ciudadanos. Cantidad muy difícil de conseguir
porque los votos nulos y blancos suman 17%, a los que hay que añadir el
porcentaje de los que no han ido a votar, que son 22%. Sumando ambas cifras de
los votos nulos, más los votos blancos, más lo que no fueron a votar, nos da 39%
de la población electoral del Perú que no votó por ninguno de los 35 candidatos
a la presidencia (cifras redondeadas).
Sólo 20 millones 956 mil
ciudadanos escogieron a un candidato de los 35 candidatos que se presentaron al
presente proceso electoral. Como ninguno de los candidatos a la presidencia
obtuvo el 50% de los votos, entonces el primero y el segundo pasan a una
segunda vuelta y entre ellos se define quien será el próximo presidente.
Sin embargo, la segunda vuelta es una votación
forzada con el único objetivo de darle legitimidad al próximo presidente,
legitimidad que se logra si consigue el apoyo de más de la mitad de los peruanos
y de las peruanas. Pero, como he señalado, un 40% de los electores o votan nulo o en blanco o no van a votar, por
lo tanto, quien gane en la segunda vuelta recibirá como máximo el respaldo de
un tercio de la población. Y este es un defecto de fábrica del sistema
electoral que no permite que el presidente tenga legitimidad, porque el sistema
electoral ofrece candidatos tan poco convincentes que no son aceptados por la
población, es más son rechazados, sin embargo, son impuestos por el sistema
electoral en contra de la voluntad popular. Al punto que muchos congresistas salen elegidos con 10 mil votos,
cantidad que da risa, pues esa ridícula votación es nada en comparación a los
millones de personas aptas para votar.
¡Al
ladrón, al ladrón! agarren al ladrón!
Días previos al 12 de
abril, las encuestas rivalizaron por cual había dado el más certero pronóstico
electoral. Datum afirmaba que pasaban a segunda vuelta Keiko Fujimori y Rafael
López Aliaga, por el contrario, Ipsos sostenía que el final sería entre Keiko
Fujimori y Roberto Sánchez. Alertado López Aliaga de que iba a perder ante
Sánchez, comenzó a denunciar fraude en su contra,
y atacó furiosamente a la encuestadora Ipsos que dio en segundo lugar a Sánchez
y no a él, le reprochó la supuesta manipulación de datos en su contra y haberlos
publicado en el periódico Perú21.
Keiko, en el debate
presidencial, ya le había llamado la atención a López Aliaga, le dijo que deje
de atacarla, porque ella no era el enemigo, que el enemigo estaba a la
izquierda, obviamente se refería a Sánchez.
Keiko, para hacer esa
afirmación debió contar con una buena fuente, con una verdadera encuestadora
que le paso el dato de que Sánchez estaba creciendo en cantidad de votos de
manera acelerada. Información que las encuestadoras no divulgaron para no
estimular el crecimiento de Sánchez, así, una vez más, se nota la parcialidad
de estas empresas marketeras. López Aliaga no hizo caso de la advertencia que
le hizo Keiko.
Cuanto más se acerca el
día de las elecciones, más fuerte gritaba ¡fraude! López Aliaga. Y, como en su partido,
están de candidatos los grandes patronos de la Unión de Gremios Empresariales,
uno a uno los medios de comunicación se fueron sumando a la campaña del fraude
de López Aliaga. El canal de televisión Panamericana
encabezó la demolición de Piero Corvetto, jefe de la ONPE, al cual convirtieron
en el chivo expiatorio de la derrota del neoliberalismo.
Para unos, fallas
accidentales, para otros, boicot premeditado, lo cierto es que el día de las
elecciones los materiales electorales no llegaron a tiempo a varios centros de
votación. En la madrugada del domingo fueron 75 los locales sin material. Hasta
las 2 de la tarde se instalaron tarde las mesas de 58 locales y 13 quedaron
para el día siguiente. Ningún malabarismo estadístico puede ignorar que se
instalaron más de 92,000 mesas en más de 10,350 locales. López Aliaga magnificó
las deficiencias con malevolencia. Según Corvetto hubo fallas puntuales y
extraordinarias y señaló que los responsables serán sancionados.
El pedido de López
Aliaga y la tropilla neoliberal de destituir a Corvetto, sólo se puede hacer
realidad si se rompe el Estado de Derecho, porque cambiar al jefe de la ONPE antes
de la segunda vuelta es una anomalía jurídica que afecta la institucionalidad,
no obstante, la irracionalidad neoliberal puede acabar con la ley sin
remordimientos.
Por otro lado, el
retraso provocó la protesta de los electores en esos centros de votación,
manifestaciones que fueron aprovechadas por RP. Observando los videos de los
que agitaban las protestas se notaba cierta preparación previa de algunas de las
personas al frente de los grupos de manifestantes. Por ello, para unos ese retraso
en la entrega de los materiales electorales fue provocado conscientemente para
tener una justificación para denunciar fraude y habían coordinado con
determinadas personas para incentivar la protesta en contra del Jefe de la
ONPE.
De manera unánime la mayoría de medios de
comunicación neoliberales radial, escrita,
televisiva y las redes sociales acusaban de fraude
ejecutado por el personal de la ONPE. Ya no sólo relataban los hechos del
retraso en la apertura de los centros de votación, también, anunciaban que las
laptops y las impresoras no funcionaban. Sobre la noche del domingo, López
Aliaga, junto a líderes de otros partidos, condenaba el supuesto fraude frente al
local del JNE.
Del lunes 13 al sábado
18 salieron marchas con una composición social de clases altas en favor de
López Aliaga, además, RP convocó a una gran movilización para el domingo 19, en
coordinación con Panamericana TV, que lanzó un spot
especial aunándose a la marcha de RP.
Un hecho que despierta
suspicacia fue la aparición de ánforas en la basura en una calle de un distrito
de Lima, que los funcionarios de ONPE olvidaron en un taxi, y que el chófer, al
parecer, las dejó tiradas en la vereda. La prensa neoliberal volvió a amplificar
con furor calculado esas deficiencias. Por el tiempo en que aparecían nuevas
deficiencias hace pensar que estaba previamente preparado este show mediático,
posiblemente organizado por algún grupo operativo de algún sector interesado en
boicotear
las elecciones para impedir el ingreso de un candidato progresista a la segunda
vuelta.
Montar una campaña antifraude por parte de la
derecha es un error, porque confirma que la democracia representativa como
régimen es un fracaso y le da la razón al 76% de la población que no cree en
esta democracia.
Y es que no faltan motivos para tamaño
descrédito de la democracia. Allí están las leyes
procrimen, la creación del Senado, el incremento billonario del presupuesto del
Congreso, la afectación del equilibrio fiscal aprobando leyes exonerando de
impuestos a las grandes empresas y promoviendo obras, función que es
prerrogativa del Ejecutivo, la indiferencia frente a los problemas centrales de
la población en sectores clave como educación, salud, agricultura, producción,
la ausencia de separación de poderes, el irrespeto al Estado de Derecho, la
impunidad de los asesinos de los manifestantes en el Surperuano, que
participaban pacíficamente en las protestas en contra del golpe contra Pedro
Castillo (diciembre 2022 – febrero 2023), exigiendo la dimisión de Dina
Boluarte. Todo esto incrementó exponencialmente la desconfianza a la democracia
representativa. Al extremo que en el surperuano protestan agitando la consigna
“esta democracia ya no es democracia”. El montaje del show mediático del fraude es un grave error de la derecha neoliberal, dado que posibilita la
expansión de las ideas antisistema y el interés por encontrar nuevas formas de
gobierno distintas a la democracia liberal.
Comentaristas de
prestigio entre la élite se han pronunciado explicando que por la falta de
pruebas suficientes no puede hablarse de fraude. El ignorar los valiosos
comentarios de sus principales asesores le va a costar caro al neoliberalismo,
pues impulsa el crecimiento del movimiento popular.
¡Al ladrón, al ladrón! agarren al ladrón! Es la
estrategia del sector empresarial mercantilista y autoritario,
que sobrevive porque gana fraudulentamente las licitaciones para hacer obras
con el Estado. Sin presencia en el Estado (con ministros,
empleados públicos de alto y medio nivel, en la presidencia y con congresistas)
sus
negocios desaparecerían. Salen las esposas de los
empresarios y de sus empleados, traen gente necesitada de un poco de dinero a
las marchas, acusando de ladrón a Piero Corvetto, cuando son los
empresarios mercantilistas y autoritarios, encabezados por Keiko Fujimori y
Rafael López Aliaga, los que verdaderamente han robado el derecho al voto a la
mayoría de la población.
El
verdadero fraude lo hizo el empresariado mercantilista y autoritario
Aquí algunas de las
formas como siempre tuercen la voluntad popular y direccionan las elecciones:
1 Más de 27 millones de peruanos y peruanas no
pueden ser candidatos por falta de dinero
Una idea ya generalizada en el pueblo es que si
no tienes dinero no puedes ser candidato, que para ser
candidato necesitas gastar mucho y si no sales elegido perdiste lo gastado. Además,
todos los partidos piden una cuota de inscripción a los candidatos de varias
decenas de miles de soles. Adicionalmente, hay que “invertir” en la campaña en
publicidad, en mítines, en viajes por las regiones, en regalos para comprar el
voto de la gente.
La democracia representativa es un mercado de
miles de millones de soles, donde gana el de la
imprenta, los dueños de los medios de comunicación, el de las gigantografías,
los que asesoran a los candidatos y el candidato cuando ingresa al Congreso o a
la presidencia.
Por lo tanto, la democracia
representativa es un fraude sistemático. El primer paso es
impedir la mayoría de la población no pueda postular por falta de dinero para
cubrir los gastos de una campaña electoral. Sólo
250 mil personas están en capacidad de botar decenas de miles de soles en una
candidatura, pues si no sales perdiste la “inversión”.
2 Ley hecha a favor del empresariado mercantilista
y autoritario
La mayoría neoliberal del Congreso eliminó las elecciones Primarias Abiertas
Simultáneas y Obligatorias (las PASO), en
la lógica mercantilista y autoritaria de disminuir los espacios democráticos de
participación de la ciudadanía. Las PASO es un instrumento de la democracia
liberal que sirve para escoger los partidos con mayor respaldo ciudadano y para
que postulen los candidatos con un gran nivel de aceptación entre los electores.
En las PASO votan tanto los militantes como los electores sin afiliación, permitiendo
separar a los candidatos con baja votación de los que cuentan con mayor
patrocinio. La Ley N° 31981 aprobada en el Congreso del “pacto mafioso” y
promulgada por el gobierno de Dina Boluarte eliminó las PASO,
por ello, en estas elecciones han postulado 35 candidatos a la presidencia, pues
la ciudadanía no ha ejercido el derecho a mejorar la calidad de los candidatos,
ni tampoco limpiar el proceso electoral de los postulantes inadecuados.
Si las PASO se hubieran realizado el número de
candidatos a la presidencia se habría reducido a 10.
Ello hubiera permitido conocer mejor a quienes iban a ser los próximos
congresistas y quien podía ser el más apto para asumir la presidencia.
Con 35 candidatos la
población se mareo, no pudo identificar al que estaba más cerca de su
preferencia. El objetivo del “pacto mafioso” fue que candidatos con un apoyo
minoritario pasen a la segunda vuelta. Es así como Keiko
Fujimori, con un rechazo del 85% y Rafael López Aliaga con un rechazo del 72%
de la población, aparecen como los más votados en la primera vuelta. Entonces,
la pregunta que todos se hacen es válida ¿Cómo dos personajes tan repudiados han
obtenido esos primeros lugares en la votación? La respuesta es que el “pacto
mafioso” logró dispersar el voto entre 35 candidatos y con sólo 2 millones y
medio de votos pasó a la segunda vuelta. En el país de los
ciegos el tuerto es rey. En medio de tanto pequeño candidato, el enano menos
chico aparece como el más grande.
Nuevamente, el juego democrático
liberal se basa en quien es más astuto que el otro,
en quien prepara la trampa mejor para que el adversario caiga y pierda. La ley electoral es
parte del fraude sistemático de la democracia representativa.
3 Cárcel e inhabilitación para posibles candidatos
opositores
“Quiero
decirles que los dos candidatos peligrosos ya están guardados, nuestro objetivo
es obtener 31 senadores, no importa quien sea elegido presidente”,
podría haber dicho con sinceridad algún vocero de los poderes fácticos. Seguro
se refirió a Guillermo Bermejo y Martín Vizcarra, candidatos a la presidencia, que
fueron sentenciados por el poder judicial y encarcelados, uno en Piedras Gordas
y el otro en Barbadillo. Sobre los 31 senadores, aludía a los que iban a ser
elegidos en las listas de Fuerza Popular, Renovación Popular, Obras y algunos
de Buen Gobierno, con ellos controlarán el Senado y, controlando el Senado, se
controla al presidente. Capturada la mayoría en el Senado ya no interesa quien
salga de presidente, pues, el Senado puede destituir al presidente, pero
el presidente no puede cerrar el Senado.
En consecuencia, a los
poderosos no les interesa si pasa Sánchez o López Aliaga a la segunda vuelta.
Tampoco les importa si gana Keiko o Sánchez o López Aliaga. Sea quien sea el
presidente ya esta dominado por el Senado, ya que el 12 abril
consiguieron más de 31 senadores militantes del neoliberalismo electos
de las filas de los partidos neoliberales.
Para evitar cualquier
contratiempo, el poder profundo (integrado por funcionarios de las
transnacionales) controla el escenario político peruano a través del “pacto
mafioso” del Congreso. El “pacto mafioso” utilizó la función de fiscalización para
perseguir políticamente a los opositores y anularlos como posibles candidatos
en las elecciones 2026. Propuso inhabilitar a Francisco Sagasti,
Martín Vizcarra, Salvador Del Solar, Vicente Zeballos, Víctor Zamora, Rubén
Vargas, José Élice, Inés Tello, Aldo Vásquez, Zoraida Ávalos Antonio de la
Haza, María Zavala, Imelda Tumialán, Guillermo Thornberry, José Ávila, Betssy
Chávez, Pedro Castillo Terrones y Roberto Sánchez. Todos los nombrados
personajes con un alto caudal de votos y opositores a las políticas aprobadas
por el “pacto mafioso” en el Congreso.
Cumplieron con
inhabilitar para ejercer cargos públicos a Martín Vizcarra y Betssy Chávez por
10 años y a Víctor Zamora, a los demás los asustaron. En Italia se conoce este
tipo de maniobra para eliminar opositores como Operación Gladio. Gladio es la
espada de dos filos con la cual luchaban los gladiadores. Víctima de esta
operación cayó el Primer Ministro, democratacristiano, Aldo Moro, asesinado el
9 de mayo de 1978, a manos de un grupo falso de izquierda, autodenominado
Brigadas Rojas, cuyo jefe era un viejo militante fascista. A Moro lo asesinaron
cuando estaba por firmar el Pacto Histórico entre el Partido Comunista Italiano
y la Democracia Cristiana, de tal manera que esa fuerte alianza acabaría con la
inestabilidad política permanente en Italia.
Usando la misma
plantilla de Italia, acusaron a Guillermo Bermejo de pertenecer a Sendero
Luminoso sin ninguna prueba que confirme tal acusación, así, con esta argucia
legal retiraron del escenario a uno de los candidatos de izquierda mejor
preparado.
Cárcel e inhabilitación son los instrumentos
usados por los operadores de la democracia fraudulenta.
4 Copamiento de la JNJ, TC, Fiscalía, Ejecutivo,
JNE
Históricamente
en la democracia peruana prevalece el Estado de Cohecho. En
su libro la Historia de la corrupción en el Perú, Alfonso Quiroz, narra como
las fortunas crecen en un ambiente sórdido de intercambio de favores entre
empresarios y funcionarios estatales. Por ende, para la clase dirigente
empresarial es vital controlar los organismos del Estado, en especial lo
jurídicos como el Tribunal Constitucional, la Junta Nacional de Justicia, el
Ministerio Público – Fiscalía de la Nación, el Poder Judicial, el Poder
Ejecutivo, Policía Nacional, Fuerzas Armadas y el Poder Legislativo.
Bien dice el dicho que
ladrón y vendedor la misma cosa son. Así como la delincuencia utiliza un arma
para extorsionar a sus víctimas, los empresarios emplean a los funcionarios
para atemorizar o engañar a la población y puedan robar impunemente los
recursos naturales, propiedad de todos los peruanos y peruanas. Hasta los candidatos de
derecha reconocieron en sus discursos de campaña electoral el abuso que cometen
los empresarios, que no pagan impuestos, que no permiten la competencia,
denuncia hecha por Rafaél López
aliaga, sobre el monopolio de 4 bancos en el sistema financiero que encarecen
los préstamos y pagan irrisorios intereses a los ahorristas.
Sin ninguna prueba
condenaron mediáticamente al expresidente Pedro Castillo, para justificar el
golpe de Estado en su contra. Lo destituyeron sin alcanzar los 104 votos
requeridos en el Congreso. Lo mantienen preso sin probar que hubo conspiración
para rebelarse. También, decenas de pobladores cumplen carcelería por ejercer
su derecho a la protesta en Cusco, Puno, Ayacucho. La sociedad represora
peruana es en la práctica una democracia sin ley,
pues el sistema de justicia es como la serpiente que muerde al que no tiene
calzado, a quien no cuenta con recursos económicos para defenderse. En Estados
Unidos una frase resume lo expuesto: en el solemne acto jurídico se desnuda el
poder político y el poder económico.
Copado el Estado por los empresarios
mercantilistas y autoritarios fue fácil organizar las elecciones para que los
candidatos más rechazados por la población, aparezcan adelante: Keiko y López
aliaga ¿De dónde sacaron los votos estos candidatos? La
sociedad se divide, no toda la población es consecuente con lo que piensa, los
rechazan, pero al momento de votar entre los neoliberales y una opción de
cambio, eligen al ladrón, a Barrabás.
En
lucha de tres gana una tercera: Keiko sonríe mientras López Aliaga enfrenta a
Roberto Sánchez
¿Quién hizo realmente el
fraude electoral? En la hipótesis desarrollada el fraude lo hizo Keiko, recién
este domingo 19 de abril, una semana después, el cándido López Aliaga se da
cuenta de que Keiko le preparó la trampa electoral,
en la cual ha caído ingenuamente. Y es el tonto útil de Keiko para que ella ajuste
cuentas con Piero Corvetto, que en las elecciones del 2021 no le permitió
revisar las actas, en las que, supuestamente, Pedro Castillo le hizo el fraude.
López Aliaga habla hasta por los codos de como Corvetto le ha quitado un millón
de votos, de que con ese millón estaría primero por delante de Keiko. Semejante
alucinación no es creída ni por los periodistas a su servicio, que recurriendo
a su paciencia lo escuchan repetir una y otra vez la denuncia de que en la ONPE
modifican los resultados de las actas para favorecer a Sánchez.
Muhammad
ibn Musa al-Khwarizmi, matemático persa, hoy Irán, es mencionado constantemente
por su apellido latinizado como Algoritmi, pronunciado en español Algoritmo. Al
algoritmo los ingenieros de sistemas le echan la culpa del fraude. Supuestamente
el software usado por la ONPE contiene un algoritmo que le otorga votos a un
candidato y les quita votos a otros, según la hipótesis de López Aliaga, es de
esa manera como Keiko ha llegado a los 2 millones seiscientos ochenta y nueve
mil votos. Por este presunto artificio fraudulento y muchas otras
irregularidades, López aliaga pide elecciones complementarias donde
no pudieron votar varios miles de electores porque el material electoral llegó
con retraso. Además, exige la destitución del jefe de la ONPE, Piero Corvetto,
para quien demanda la cárcel.
Más sosegado, Jorge Nieto,
candidato presidencial por el partido Buen Gobierno, solicita al JNE y a la
ONPE realizar una auditoria técnica al sistema de conteo de votos.
Su argumento ataca lo dicho en los primeros párrafos del presente artículo,
referente a que el proceso electoral actual ha echado más tierra sobre la tumba
de la democracia liberal. Nieto pide exhumar el cadáver de
la democracia representativa para realizarle una autopsia, el médico legista
electoral Nieto, cree que los cadáveres vuelven a la vida practicándoles una
necropsia. Sin darse cuenta que el fraude ya fue realizado con mucha
anticipación por el “pacto mafioso”. El 12 de julio las
elecciones se realizaron como un ritual para bendecir los resultados favorables
a los partidos neoliberales.
Nieto se niega a reconocer que la democracia
liberal es un sistema electoral intrínsicamente fraudulento.
Pruebas al canto, primero, la gran mayoría que no son ricos no pueden
candidatear. Segundo, permitió inscribir 43 partidos (empresas
electorales) para dispersar el voto y distorsionar la voluntad popular.
Tercero, los electores debieron escoger sin conocerlos entre 35
candidatos a la presidencia y más de 7 mil
candidatos a senadores (cenadores en algunos casos) y diputados. Cuarto, en los años previos la
Señora K, López Aliaga y demás coaligados en el llamado “pacto mafioso” del
Congreso elaboraron las leyes para que los personajes más rechazados por la
peruanidad terminen en los primeros puestos.
Para no hacer más largo
este artículo, se ha dejado para uno posterior otros factores del fraude
sistemático de la democracia liberal.
Para finalizar, es
preciso hacer un comentario sobre la pelea
por el “segundo puesto” entre Sánchez y López Aliaga, pelea que es vista por
Keiko, muy cómodamente sentada en el balcón, a la espera de quien disputará con
ella la presidencia en la segunda vuelta. López Aliaga recién
entiende que no es lo mismo la tormenta se avecina, que la vecina me atormenta.
Keiko lo ha envuelto y lo ha arropado para que enfrente por ella el descrédito,
a las masas enardecidas. Keiko con su voz meliflua, al decir de López aliaga,
le da clases de política. Él depende de ella para pasar a la segunda
vuelta, dado que el sistema electoral lo controla el Estado profundo para
beneficio de Keiko.