Año 22 Número 221 Arequipa, 2026, abril 20
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DISTORSIÓN DE LA VOLUNTAD
POPULAR Y ELECCIONES CONDICIONADAS Y DIRECCIONADAS
ELECCIONES EN PERÚ 2026:
RESULTADO ALENTADOR PARA EL PUEBLO Y CATASTRÓFE PARA LA DERECHA
Por: Arturo Muñoz
Electorado
del movimiento popular se mantiene
Poco o nada ha logrado disminuir la fuerza del
movimiento popular la enorme campaña de desprestigio por parte de la derecha en
los últimos cinco años. Luego del golpe contra Pedro
Castillo pensaban que el pensamiento por el cambio y las acciones de protesta
iban a desaparecer, y que el pueblo peruano estaba sin oportunidad de obtener
un buen resultado en las elecciones de este año. La realidad les ha dado una
respuesta contundente. Las
organizaciones electorales que atacaron al “pacto mafioso” en el poder
lograron, sumadas todas, una votación muy superior en casi el doble a las
organizaciones electorales defensoras del neoliberalismo.
Neoliberalismo
no consigue la legitimidad
Fuerza Popular (FP), el
partido fujimorista de la derecha procrimen, pasa en primer lugar a la segunda
vuelta con sólo el 10,98 % de apoyo. En cantidad neta, consigue un poco más de
2 millones 700 mil votos, de un total de 27 millones 300 mil electores. FP es el partido con
más recursos económicos y mejor logística, pero no es un partido de masas, es
un partido de burócratas, empresarios informales y representantes de las
empresas transnacionales, sin legitimidad. Igualmente,
Renovación Popular (RP), recibiría el 6,95% de votos. En números de electores,
un millón 900 mil.
Sumando el porcentaje de FP y de RP da 18%, traducido
a votos, la porción es de nada más que 4 millones 600 mil votos. Es decir, un
sexto de los 27 millones 300 mil electores. El 84% de la población electoral rechaza
un gobierno de los partidos neoliberales del empresariado mercantilista y
autoritario.
En consecuencia, el neoliberalismo ha sido
derrotado en las ánforas, pues su elección es ilegítima, al no beneficiarse de
la confianza, por lo menos del 40%, de los ciudadanos del país.
La
segunda vuelta no sirve para dar legitimidad al ganador
Borges
decía que la muerte no beneficia tanto para limpiar los pecados de quienes
vivieron mal. Tampoco la segunda vuelta otorga
legitimidad al candidato ganador, porque la segunda vuelta obliga a la
población a escoger entre dos candidatos que rechaza; por eso, si Keiko y López
Aliaga no reciben en primera vuelta la mitad más uno del universo de electores
hábiles, es decir, 13 millones 650 mil votos, son presidentes ilegítimos. La legitimidad presidencial
debe ser un amor a primera vista, no un premio consuelo.
Conseguir el 50% más uno
de los electores es muy difícil, porque los votos nulos y blancos suman 17%, a
los que hay que añadir el 22% de los que ciudadanos que no han ido a votar. Sumando ambas cifras de
los votos nulos, más los votos blancos, más los que no fueron a votar, nos da 39%
de la población electoral del Perú que no votó por ninguno de los 35 candidatos
a la presidencia (cifras redondeadas). En número de votantes es 10 millones 920
mil personas que no apoyan a ninguno de los candidatos, sean de izquierda,
centro o de derecha.
Sólo 16 millones 380 mil
ciudadanos escogieron a un candidato de los 35 que se presentaron al presente
proceso electoral. Como ninguno de los candidatos a la presidencia obtuvo el
50% de los votos, entonces el primero y el segundo pasan a una segunda vuelta y
entre ellos se define quien será el próximo presidente.
Sin embargo, la segunda vuelta es una votación
forzada con el único objetivo de darle legitimidad al próximo presidente,
legitimidad que se logra si consigue el apoyo de más de la mitad de los peruanos
y de las peruanas. Pero, como he señalado, un 39% de los electores
o votan nulo o en blanco o no van a votar, por
lo tanto, quien gane en la segunda vuelta recibirá como máximo el respaldo de
un tercio de la población. Y este es un defecto de fábrica del sistema
electoral liberal que no permite que el presidente tenga legitimidad, porque el sistema
electoral ofrece candidatos tan poco convincentes que no son aceptados por la
población, es más son rechazados, sin embargo, son impuestos por el sistema
electoral en contra de la voluntad popular. Al punto que muchos congresistas salen elegidos con mil
votos, cantidad despreciable, pues esa ridícula votación es nada en comparación
a los 27 millones de personas aptas para votar.
¡Al
ladrón, al ladrón! agarren al ladrón!
Días previos al 12 de
abril, las encuestas rivalizaron por cual había dado el más certero pronóstico
electoral. Datum afirmaba que pasaban a segunda vuelta Keiko Fujimori y Rafael
López Aliaga, por el contrario, Ipsos sostenía que el final sería entre Keiko
Fujimori y Roberto Sánchez. Alertado López Aliaga de que iba a perder ante
Sánchez, comenzó a denunciar fraude en su contra,
y atacó furiosamente a la encuestadora Ipsos que dio el segundo lugar a Sánchez
y no a él, le reprochó la supuesta manipulación de datos en su contra y haberlos
publicado en el periódico Perú21.
Keiko, en el debate
presidencial, ya le había llamado la atención a López Aliaga, le dijo que deje
de atacarla, porque ella no era el enemigo, que el enemigo estaba a la
izquierda, obviamente se refería a Sánchez.
Keiko, para hacer esa
afirmación debió contar con una buena fuente, con una “verdadera encuestadora”
(posiblemente el SIN) que le paso el dato de que Sánchez estaba creciendo en
cantidad de votos de manera acelerada. Información que las encuestadoras no
divulgaron para no estimular el crecimiento de Sánchez, así, una vez más, se
nota la parcialidad de estas empresas marketeras. López Aliaga no hizo caso de
la advertencia que le hizo Keiko.
López Aliaga, cuanto más
se acerca el día de las elecciones, más fuerte gritaba ¡fraude! Y, como en su partido,
están de candidatos los grandes patronos de la Unión de Gremios Empresariales,
uno a uno los medios de comunicación se fueron sumando a la campaña del fraude
de López Aliaga. El canal de televisión Panamericana
encabezó la demolición de Piero Corvetto, jefe de la ONPE, al cual
convirtieron en el chivo expiatorio de la derrota del neoliberalismo.
Para unos, fallas
accidentales, para otros, boicot premeditado,
lo cierto es que el día de las elecciones los materiales electorales no
llegaron a tiempo a varios centros de votación. En la madrugada del domingo
fueron 75 los locales sin material. Hasta las 2 de la tarde se instalaron con
demora las mesas de 58 locales y 13 quedaron para el día siguiente. Ningún
malabarismo estadístico puede ignorar que se instalaron más de 92.000 mesas en
más de 10.350 locales. López Aliaga magnificó las deficiencias con malevolencia.
Según Corvetto hubo fallas puntuales y extraordinarias y señaló que los
responsables serán sancionados.
El pedido de López
Aliaga y la tropilla neoliberal de destituir a Corvetto, sólo se pudo hacer
realidad rompiendo el Estado de Derecho, porque cambiar al jefe de la ONPE
antes de la segunda vuelta es una anomalía jurídica que afecta la
institucionalidad, no obstante, la irracionalidad neoliberal puede acabar con
la ley sin remordimientos.
Por otro lado, el
retraso provocó la protesta de los electores en esos centros de votación,
manifestaciones que fueron aprovechadas por RP. Observando los videos de los
que agitaban las protestas se notaba cierta preparación previa de algunas de las
personas al frente de los grupos de manifestantes. Por ello, para unos hubo retraso
en la entrega de los materiales electorales que fue provocado conscientemente
para tener una justificación para denunciar fraude y en coordinación con
determinadas personas para incentivar la protesta en contra del exjefe de la
ONPE.
De manera unánime la mayoría de medios de
comunicación neoliberales radial, escrita,
televisiva y las redes sociales acusaban de fraude
supuestamente ejecutado por el personal de la ONPE. Ya no sólo relataban los
hechos del retraso en la apertura de los centros de votación, también
anunciaban que las laptops y las impresoras no funcionaban. En la noche del
domingo, López Aliaga, junto a líderes de otros partidos, condenaba el supuesto
fraude frente al local del JNE.
Del lunes 13 al sábado
18 salieron marchas con una composición social de clases altas en favor de
López Aliaga, además, RP convocó a una gran movilización para el domingo 19, en
coordinación con Panamericana TV, que lanzó un spot
especial aunándose a la marcha de RP.
Un hecho que despierta
suspicacia fue la aparición de ánforas en la basura en una calle de un distrito
de Lima, que los funcionarios de ONPE olvidaron en un taxi, y que el chófer, al
parecer, las dejó tiradas en la vereda (es esto creíble).
La
prensa neoliberal volvió a amplificar con furor calculado esas deficiencias. Por
el tiempo en que aparecían nuevas fallas hace pensar que estaba previamente
preparado este show mediático, posiblemente organizado por algún grupo
operativo de algún sector interesado en boicotear las elecciones para impedir el
ingreso de un candidato progresista a la segunda vuelta.
Montar una campaña antifraude es un error de la
derecha que hay que aprovechar, porque confirma que la democracia
representativa como régimen es un fracaso y le da la razón al 76% de la
población que no cree en esta democracia.
Y es que no faltan motivos para tamaño
descrédito de la democracia. Allí están:
ü las
leyes procrimen,
ü la
creación del Senado contra la voluntad popular expresada en el referéndum del 9
de diciembre del 2018,
ü el
incremento billonario del presupuesto del Congreso,
ü la
afectación del equilibrio fiscal aprobando leyes exonerando de impuestos a las
grandes empresas y promoviendo gasto a cuenta del tesoro público, función que
es prerrogativa del Ejecutivo,
ü la
indiferencia frente a los problemas centrales de la población en sectores clave
como educación, salud, agricultura, producción,
ü la
ausencia de separación de poderes,
ü el
irrespeto al Estado de Derecho,
ü la
impunidad de los asesinos de los manifestantes en el Surperuano, que
participaban pacíficamente en las protestas en contra del golpe contra Pedro
Castillo (diciembre 2022 – febrero 2023), exigiendo la dimisión de Dina
Boluarte.
Todo esto incrementó
exponencialmente la desconfianza a la democracia representativa. Al extremo que
en
el surperuano protestan agitando la consigna “esta democracia ya no es
democracia”. El montaje del show mediático del fraude es un grave error de la
derecha neoliberal, dado que posibilita la expansión de las ideas antisistema y
el interés por encontrar nuevas formas de gobierno distintas a la democracia
liberal.
Comentaristas de
prestigio entre la élite se han pronunciado explicando que por la falta de
pruebas suficientes no puede hablarse de fraude. El ignorar los valiosos
comentarios de sus principales asesores le va a costar caro al neoliberalismo,
pues impulsa el crecimiento del movimiento popular.
¡Al ladrón, al ladrón! agarren al ladrón! Es la
estrategia del sector empresarial mercantilista y autoritario,
que sobrevive porque gana fraudulentamente las licitaciones para hacer obras
con el Estado. Sin presencia en el Estado (con ministros,
empleados públicos de alto y medio nivel, en la presidencia y con congresistas)
sus
negocios desaparecerían. Salen las esposas de los
empresarios y de sus empleados, traen gente necesitada de un poco de dinero a
las marchas, acusando de ladrón a Piero Corvetto, cuando son los
empresarios mercantilistas y autoritarios, encabezados por Keiko Fujimori y
Rafael López Aliaga, los que verdaderamente han robado el derecho al voto a la
mayoría de la población.
El
verdadero fraude lo hizo el empresariado mercantilista y autoritario
Aquí algunas de las
formas como siempre tuercen la voluntad popular y direccionan las elecciones:
1 Más de 27 millones de peruanos y peruanas no
pueden ser candidatos por falta de dinero
Una idea ya generalizada en el pueblo es que si
no tienes dinero no puedes ser candidato, que para ser
candidato necesitas gastar mucho y si no sales elegido perdiste lo gastado. Además,
todos los partidos piden una cuota de inscripción a los candidatos de varias
decenas de miles de soles. Adicionalmente, hay que “invertir” en la campaña en
publicidad, en mítines, en viajes por las regiones, en regalos para comprar el
voto de la gente, en asesores de marketing político.
La democracia representativa es un mercado de
miles de millones de soles, donde gana el de la
imprenta, los dueños de los medios de comunicación, el de las gigantografías,
los que asesoran a los candidatos, la encuestadoras y el candidato cuando
ingresa al Congreso o a la presidencia y se transforma en mocha sueldo y
lobista.
Por lo tanto, la democracia
representativa es un fraude sistemático. El primer paso es
impedir que la mayoría de la población no pueda postular por falta de dinero
para cubrir los gastos de una campaña electoral. Sólo
250 mil personas están en capacidad de botar decenas de miles de soles en una
candidatura, pues si no sales elegido perdiste la “inversión”.
2 Ley hecha a favor del empresariado mercantilista
y autoritario
La mayoría neoliberal del Congreso eliminó las elecciones Primarias Abiertas
Simultáneas y Obligatorias (las PASO), en
la lógica mercantilista y autoritaria de disminuir los espacios democráticos de
participación a la ciudadanía. Las PASO es un instrumento de la democracia
liberal que sirve para escoger los partidos con mayor respaldo ciudadano y para
que postulen los candidatos con un gran nivel de aceptación entre los electores.
En las PASO votan tanto los militantes como lo ciudadanos sin afiliación, permitiendo
separar a los candidatos con baja votación de los que cuentan con mayor
patrocinio. La Ley N° 31981 aprobada por los congresistas del “pacto
mafioso” y promulgada por el gobierno de Dina Boluarte eliminó las PASO,
por ello, en estas elecciones han postulado 35 candidatos a la presidencia, pues
la ciudadanía no ha ejercido el derecho a mejorar la calidad de los candidatos,
ni tampoco limpiar el proceso electoral de los postulantes inadecuados.
Si las PASO se hubieran realizado el número de
candidatos a la presidencia se habría reducido a 10.
Ello hubiera permitido conocer mejor a quienes iban a ser los próximos
congresistas y quien podía ser el más apto para asumir la presidencia.
Con 35 candidatos la
población se mareo, no pudo identificar al que estaba más cerca de su
preferencia. El objetivo del “pacto mafioso” fue que candidatos con un apoyo
minoritario pasen a la segunda vuelta. Es así como Keiko
Fujimori, con un rechazo del 85% y Rafael López Aliaga con un rechazo del 72%
de la población, aparecen como los más votados en la primera vuelta. Entonces,
la pregunta que todos se hacen es válida ¿Cómo dos personajes tan repudiados han
obtenido esos primeros lugares en la votación? Una de las muchas razones es que
el “pacto mafioso” logró dispersar el voto entre 35 candidatos y con
sólo 2 millones y medio de votos pasó a la segunda vuelta. En
el país de los ciegos el tuerto es rey. En medio de tanto pequeño candidato, el
enano menos chico aparece como un ogro.
Nuevamente, el juego democrático
liberal se basa en quien es más astuto que el otro,
en quien prepara la trampa mejor para que el adversario caiga y pierda. La ley electoral es
parte del fraude sistemático de la democracia representativa.
3 Cárcel e inhabilitación para posibles candidatos
opositores
“Quiero decirles que los dos candidatos
peligrosos ya están guardados, nuestro objetivo es obtener 31 senadores, no
importa quien sea elegido presidente”, podría haber
dicho con sinceridad algún vocero de los poderes fácticos. Seguro se refirió a
Guillermo Bermejo y Martín Vizcarra, candidatos a la presidencia, que fueron
sentenciados por el poder judicial y encarcelados, uno en Piedras Gordas y el
otro en Barbadillo. Sobre los 31 senadores, aludía a los que iban a ser
elegidos en las listas de Fuerza Popular, Renovación Popular, Obras y algunos
de Buen Gobierno, con ellos controlarán el Senado y, controlando el Senado, se
controla al presidente. Capturada la mayoría en el Senado ya no interesa quien
salga de presidente, pues, el Senado puede destituir al presidente, pero
el presidente no puede cerrar el Senado.
En consecuencia, a los
poderosos no les interesa si pasa Sánchez o López Aliaga a la segunda vuelta.
Tampoco les importa si gana Keiko o Sánchez o López Aliaga. Sea quien sea el
presidente ya está domado por el Senado, ya que el 12 abril
consiguieron más de 31 senadores militantes del neoliberalismo electos
de las filas de los partidos neoliberales.
Para evitar cualquier
contratiempo, el poder profundo (integrado por funcionarios de las
transnacionales) controla el escenario político peruano a través del “pacto
mafioso” del Congreso. El “pacto mafioso” utilizó la función de fiscalización para
perseguir políticamente a los opositores y anularlos como posibles candidatos
en las elecciones del 2026. Propuso inhabilitar a Francisco
Sagasti, Martín Vizcarra, Salvador Del Solar, Vicente Zeballos, Víctor Zamora,
Rubén Vargas, José Élice, Inés Tello, Aldo Vásquez, Zoraida Ávalos, Antonio de
la Haza, María Zavala, Imelda Tumialán, Guillermo Thornberry, José Ávila, Betssy
Chávez, Pedro Castillo Terrones y Roberto Sánchez. Todos los nombrados personajes con un alto
caudal de votos y opositores a las políticas aprobadas por el “pacto mafioso”
en el Congreso.
Cumplieron con
inhabilitar para ejercer cargos públicos a Martín Vizcarra y Betssy Chávez por
10 años y a Víctor Zamora, a los demás perseguidos los asustaron. En Italia se conoce
este tipo de maniobra para eliminar opositores como Operación Gladio. Gladio
es la espada de dos filos con la cual luchaban los gladiadores. Víctima de esta
operación cayó el Primer Ministro, democratacristiano, Aldo Moro, asesinado el
9 de mayo de 1978, a manos de un grupo falso de izquierda, autodenominado
Brigadas Rojas, cuyo jefe era un viejo militante fascista. A Moro lo asesinaron
cuando estaba por firmar el Pacto Histórico entre el Partido Comunista Italiano
y la Democracia Cristiana, de tal manera que esa fuerte alianza acabaría con la
inestabilidad política permanente en Italia.
Usando la misma
plantilla de Italia, acusaron a Guillermo Bermejo de
pertenecer a Sendero Luminoso sin ninguna prueba que confirme tal acusación,
así, con
esta argucia legal retiraron del escenario a uno de los candidatos de izquierda
mejor preparado.
Cárcel e inhabilitación son los instrumentos
usados por los operadores de la democracia fraudulenta.
4 Copamiento de la JNJ, TC, Fiscalía, Ejecutivo,
JNE
Históricamente en la democracia peruana
prevalece el Estado de Cohecho. En su libro la Historia de la
corrupción en el Perú, Alfonso Quiroz, narra como las fortunas crecen en
un ambiente sórdido de intercambio de favores entre empresarios y funcionarios
estatales. Por ende, para la clase dirigente
empresarial es vital controlar los organismos del Estado,
en especial los jurídicos como el Tribunal Constitucional, la Junta Nacional de
Justicia, el Ministerio Público – Fiscalía de la Nación, el Poder Judicial, el
Poder Ejecutivo, Policía Nacional, Fuerzas Armadas y el Poder Legislativo, y ahora el JNE.
Bien dice el dicho que
ladrón y vendedor, la misma cosa son. Así como la delincuencia utiliza un arma
para extorsionar a sus víctimas, los empresarios emplean a los funcionarios
para atemorizar o engañar a la población y puedan robar impunemente los
recursos naturales, propiedad de todos los peruanos y peruanas. Hasta los candidatos de
derecha reconocieron en sus discursos de campaña electoral el abuso que cometen
los empresarios, que no pagan impuestos, que no permiten la competencia,
denuncia
hecha por Rafaél López aliaga, sobre el monopolio de 4 bancos en el sistema
financiero que encarecen los préstamos y pagan insignificantes intereses a los
ahorristas.
Así como como, sin
ninguna prueba condenaron mediáticamente al expresidente Pedro Castillo, para
justificar el golpe de Estado en su contra, destituyéndolo sin alcanzar los 104
votos requeridos en el Congreso. Lo mantienen preso sin probar que hubo
conspiración para rebelarse. También, decenas de pobladores cumplen carcelería
por ejercer su derecho a la protesta en Cusco, Puno, Ayacucho. La sociedad represora
peruana es en la práctica una democracia sin ley,
pues el sistema de justicia es como la serpiente que muerde al que no tiene
calzado, a quien no cuenta con recursos económicos para defenderse. En Estados
Unidos una frase resume lo expuesto: en el solemne acto jurídico se desnuda el
poder político y el poder económico.
Copado el Estado por los empresarios
mercantilistas y autoritarios fue fácil organizar las elecciones para que los
candidatos más rechazados por la población, aparezcan adelante: Keiko y López
aliaga ¿De dónde sacaron los votos estos candidatos? Una
segunda razón es que la sociedad se divide, no toda la población es consecuente
con lo que piensa, los rechazan, pero al momento de votar entre los
neoliberales y una opción de cambio, eligen a Barrabás, al neoliberal.
En
lucha de tres gana una tercera: Keiko sonríe mientras López Aliaga enfrenta a
Roberto Sánchez
¿Quién hizo realmente el
fraude electoral? En la hipótesis desarrollada el fraude lo hizo Keiko, recién
este domingo 19 de abril, una semana después, el cándido López Aliaga se da
cuenta de que Keiko le preparó la trampa electoral,
en la cual ha caído ingenuamente. Y es el tonto útil de Keiko para que ella ajuste
cuentas con Piero Corvetto, que en las elecciones del 2021 no le permitió
revisar las actas, en las que, supuestamente, Pedro Castillo le hizo el fraude.
López Aliaga habla hasta por los codos de como Corvetto le ha quitado un millón
de votos, de que con ese millón estaría primero por delante de Keiko. Semejante
alucinación no es creída ni por los periodistas a su servicio, que recurriendo
a su paciencia lo escuchan repetir una y otra vez la denuncia de que en la ONPE
modifican los resultados de las actas para favorecer a Sánchez.
Muhammad ibn Musa al-Khwarizmi, matemático
persa, hoy Irán, es mencionado constantemente por su apellido latinizado como
Algoritmi, pronunciado en español Algoritmo. Al
algoritmo los ingenieros de sistemas le echan la culpa del fraude. Supuestamente
el software usado por la ONPE contiene un algoritmo que le otorga votos a un
candidato y les quita votos a otros, según la hipótesis de López Aliaga, es de
esa manera como Keiko ha llegado a los 2 millones seiscientos ochenta y nueve
mil votos. Por este presunto artificio fraudulento y muchas otras
irregularidades, López aliaga pide elecciones complementarias donde
no pudieron votar varios miles de electores porque el material electoral llegó
con retraso. Además, exige la destitución del jefe de la ONPE, Piero Corvetto,
para quien demanda la cárcel.
Más sosegado, Jorge Nieto,
candidato presidencial por el partido Buen Gobierno, solicita al JNE y a la
ONPE realizar una auditoria técnica al sistema de conteo de votos.
Su argumento ataca lo dicho en los primeros párrafos del presente artículo,
referente a que el proceso electoral actual ha echado más tierra sobre la tumba
de la democracia liberal. Nieto pide exhumar el cadáver de
la democracia representativa para realizarle una autopsia, el médico legista
electoral Nieto, cree que los cadáveres vuelven a la vida practicándoles una
necropsia, sin darse cuenta que el fraude ya fue realizado con mucha
anticipación por el “pacto mafioso”. El 12 de julio las
elecciones se realizaron como un ritual para bendecir los resultados favorables
a los partidos neoliberales.
Nieto se niega a reconocer que la democracia
liberal es un sistema electoral intrínsicamente fraudulento.
Pruebas al canto, primero, la gran mayoría de la población no puede ser
candidata porque no tiene dinero. Segundo, permitió
inscribir 43 partidos (empresas electorales) para
dispersar el voto y distorsionar la voluntad popular. Tercero, los electores debieron
escoger sin conocerlos entre 35 candidatos a
la presidencia y más de 7 mil candidatos a senadores (cenadores en algunos
casos) y diputados. Cuarto, en los años previos la Señora K, López Aliaga y
demás coaligados en el llamado “pacto mafioso” del Congreso elaboraron las
leyes para que los personajes más rechazados por la peruanidad terminen en los
primeros puestos.
Para no hacer más largo
este artículo, se ha dejado para uno posterior otros factores del fraude
sistemático de la democracia liberal.
Para finalizar, es preciso hacer un comentario sobre la pelea por el “segundo puesto” entre Sánchez y López Aliaga, pelea que es vista por Keiko, muy cómodamente sentada en el balcón, a la espera de quien disputará con ella la presidencia en la segunda vuelta. López Aliaga recién entiende que no es lo mismo la tormenta se avecina, que la vecina me atormenta. Keiko lo ha envuelto y lo ha arropado para que enfrente por ella el descrédito, a las masas enardecidas. Keiko con su voz meliflua, al decir de López aliaga, le da clases de política. Él depende de ella para pasar a la segunda vuelta, dado que el sistema electoral lo controla el Estado profundo para beneficio de Keiko.