jueves, 24 de septiembre de 2026

PASADO Y PRESENTE DE LA DEMOCRACIA EN EL PERÚ III militarización de la decisión política

 

 

PASADO Y PRESENTE DE LA DEMOCRACIA EN EL PERÚ III

militarización de la decisión política

Por: Arturo Muñoz Portugal, CHC e IA

El poder militar no desaparece en 1980, eso sí termina el gobierno militar. Sin embargo, durante buena parte de los años ochenta los civiles gobiernan un Estado en el que las Fuerzas Armadas conservan una enorme centralidad, sobre todo por el conflicto armado interno. La propia documentación sobre el período señala la presencia de ministros y altos mandos militares en los primeros gobiernos democráticos.

1980–1985

Fernando Belaúnde Terry, presidente de origen civil, del partido Acción Popular, fue presidente de 1980–1985, mantuvo una relación con las FF.AA. con control civil y delegación creciente de funciones de seguridad. Una primera paradoja. El régimen es democrático, pero la expansión de la violencia política hace que las Fuerzas Armadas recuperen progresivamente protagonismo en la seguridad interna.

Y eso trae la consecuencia de que el poder militar no necesita gobernar para recuperar importancia política. Puede recuperar influencia mediante la encargatura de la seguridad compartida con las fuerzas policiales, en un determinado territorio, aportando inteligencia, colaboración en operaciones, para lo que cuenta con presupuesto, ejerciendo el mando político militar.

MINISTROS MILITARES

Aunque la democracia ha retornado en 1980 encontramos todavía una fuerte presencia militar en Defensa e Interior (influencia que dura hasta hoy). La documentación del período identifica militares en situación de retiro como ministros y comandantes de las fuerzas del orden controlando territorio. La transición democrática no significó inmediatamente la civilización completa de la conducción de la seguridad y defensa. Es decir, que no existe todavía una separación tajante entre "mundo civil" y "mundo militar". Existe una interpenetración institucional.

1985–1990: GARCÍA Y EL COMBATE AL TERRORISMO

Aquí se produce una transformación. Alan García llega a la Presidencia como civil, pero el Estado enfrenta una expansión de la violencia. El LUM/CVR documenta que, en 1985, después de las emboscadas senderistas, las Fuerzas Armadas asumieron operaciones de gran intensidad en Ayacucho. Lo cual lleva a una Militarización funcional de la seguridad, sin que necesariamente los militares gobiernen, sino que los militares reciben crecientes funciones estatales de seguridad.

1987: UN MOMENTO CLAVE

En marzo de 1987 se crea el Ministerio de Defensa, integrando los antiguos ministerios de Guerra, Marina y Aeronáutica, junto con el Comando Conjunto y otros organismos.

Esto produce una transformación institucional, antes existían tres ministerios: el de Guerra, de Marina y Aeronáutica; luego sólo uno: el Ministerio de Defensa, con el Comando Conjunto integrado por el Ejército, la Marina y la FAP. Es una centralización administrativa de la defensa.

Y LLEGAMOS A 1990

Aquí cambia todo. Alberto Fujimori llega a la Presidencia como civil. Atraviesa tres etapas: presidente constitucional desde 1990, gobierno de emergencia desde el autogolpe de 1992 y nuevamente presidente constitucional desde 1995. El elemento decisivo es la arquitectura de poder que construye alrededor de la inteligencia.

EL EJE FUJIMORI–MONTESINOS

El archivo del Congreso registra la reunión del 13 de marzo de 1999 en la que aparecen conjuntamente. Es decir: Ejército, Marina, FAP, PNP, SIN, Defensa, Interior y Montesinos; el nodo de poder.

Y se identifica la variable Integración Interinstitucional. Porque no estamos observando solamente individuos. Estamos observando conexiones entre instituciones.

CAMBIO DE METODOLOGÍA

Por eso, para 1990–2000 tendremos que identificar tres niveles:

CONCLUSIÓN DE LA BASE 1980–2000

Entre 1980 y 2026 el poder militar peruano cambia de forma, pero no desaparece. Pasa de ser un poder que podía pretender gobernar directamente a convertirse progresivamente en un poder institucional, de seguridad, inteligencia, participación electoral y de influencia sobre el sistema político.

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LA TRANSFORMACIÓN PUEDE RESUMIRSE ASÍ

 

Capital militar

¿Qué proporciona?

¿En qué puede transformarse?

Rango

autoridad

liderazgo político

Disciplina

organización

estructura partidaria

Formación estratégica

planificación

capacidad de gobierno

Redes de promoción

contactos

redes políticas

Información

conocimiento

inteligencia política

Experiencia territorial

conocimiento del país

discurso nacional

Prestigio institucional

legitimidad

capital electoral

Experiencia de crisis

capacidad de respuesta

liderazgo presidencial

Redes de retirados

solidaridad corporativa

influencia política

Acceso a seguridad

información sensible

poder institucional

 

El militarismo peruano no desaparece después de 1980; se desmilitariza formalmente y se transforma funcionalmente.

PRIMERA METAMORFOSIS: DEL CUARTEL AL ESTADO DEMOCRÁTICO

Entre 1980 y 1990 tenemos una situación paradójica. La democracia vuelve. Pero la violencia política hace que el Estado vuelva a necesitar a las Fuerzas Armadas.

El segundo ciclo de la historia militar peruana identificado por la literatura especializada corresponde precisamente a esta etapa: las Fuerzas Armadas fueron involucradas en la lucha contraterrorista y adquirieron nuevamente un papel central.

Esto genera una consecuencia fundamental: El poder militar deja de ser principalmente político y comienza a ser principalmente securitario.

SEGUNDA METAMORFOSIS: EL MILITAR DESCUBRE EL PODER DE LA INTELIGENCIA

Aquí llegamos al corazón del período Fujimori. El centro del poder ya no está exclusivamente en el Ejército. Está en la conexión:

  • PRESIDENCIA
    • ↳ SIN
      • ↳ COMANDOS MILITARES
        • ↳ POLICÍA
          • ↳ INFORMACIÓN

Vladimiro Montesinos Torres representa una figura completamente distinta del clásico caudillo militar. No gobierna formalmente. No es presidente. No ocupa necesariamente el cargo institucional más importante. Pero posee algo extraordinariamente poderoso: Información, redes, capacidad de coordinación.

La investigación del Congreso sobre el régimen Fujimori-Montesinos concluyó que se buscó asegurar el control directo de las FF.AA., los sistemas de inteligencia y seguridad nacional por la Presidencia, Montesinos y la cúpula militar. Por eso, es clave: información, inteligencia, redes, control institucional, poder presidencial. Ese mecanismo es mucho más sofisticado.

Y APARECE UNA PARADOJA EXTRAORDINARIA

Alberto Fujimori es civil. Pero su régimen termina teniendo una fuerte arquitectura militar-inteligente. Mientras que: Ollanta Humala Tasso es militar; pero llega al poder mediante elecciones.

Alberto Fujimori deviene en un gobierno autoritario, dictadura cívico militar. Mientras Ollanta Humala conduce un gobierno relativamente democrático liberal. Tenemos entonces dos caminos completamente diferentes, con dos desenlaces distintos:

A: Fujimori, civil que asume la presidencia, gobierna con el aparato de inteligencia y los militares, con una práctica caracterizada por el autoritarismo.

B: por el contrario, Humala es un militar en situación de retiro, que funda un movimiento político etnocacerista, que como partido participa en las elecciones y alcanza la presidencia, con una práctica democrático liberal.

TERCERA METAMORFOSIS: DEL MILITAR AL POLÍTICO

El caso Humala demuestra que el militar puede convertir su experiencia institucional en capital electoral. No significa que todos los militares sean autoritarios y, tampoco, que la procedencia militar determine el comportamiento presidencial.

Significa que: La institución militar puede producir una identidad política susceptible de ser convertida en representación electoral. En 2006 Humala ya aparece como una fuerza nacional: segundo lugar en primera vuelta y ganador en 18 distritos electorales. Y en 2011 consigue finalmente la Presidencia. 

LA VERDADERA RUPTURA OCURRE EN 2000

El año 2000 es el punto de inflexión principal. Porque se rompe simultáneamente el modelo Fujimori-Montesinos y aparece una nueva posibilidad: El militar ya no necesita tomar el Estado para entrar en la política, puede entrar por la puerta electoral.

¿Por qué vías el capital militar entra al sistema político? Son cinco:

1. Cuartelazo o golpe Estado militar tomando el gobierno.

2. Seguridad o las FF.AA. intervienen vía un estado de emergencia, logrando poder institucional.

3. Inteligencia o las FF.AA. proveen información a la presidencia

4. Congreso o un militar retirado postula por un partido obteniendo un cargo en el congreso.

5. Elecciones o un militar retirado logra liderazgo en la sociedad, consigue los votos necesarios para alcanzar la presidencia

El Congreso no fue la principal puerta de entrada del poder militar. Durante buena parte de este período, la influencia militar ha operado por fuera del Congreso, especialmente a través del Ejecutivo, Defensa, Interior, los comandos político-militares y, en los años noventa, el aparato de inteligencia.

Entre 1980 y 1992 el Perú tuvo un Congreso bicameral: 60 senadores y 180 diputados. Después del autogolpe del 5 de abril de 1992, Fujimori disolvió ambas cámaras y se convocó al Congreso Constituyente Democrático (CCD), elegido en noviembre de 1992. El CCD funcionó como órgano constituyente y como Parlamento hasta 1995. Desde 1995 hasta el 2026 hubo un Congreso unicameral.

FASES EN QUE SE DIVIDE LA INFLUENCIA MILITAR

FASE I, 1980–1990: periodo de Democracia en el que aparecen grupos terrorista, contra los cuales se produce un creciente protagonismo militar.

FASE II, 1990–1992: asume Fujimori, gobierna con las FF.AA. y el aparato de inteligencia y el 5 abril da el autogolpe.

FASE III, 1992–1995: se convoca al Congreso Constituyente Democrático, en 1993 se aprueba la nueva Constitución y se produce la consolidación del nuevo régimen.

FASE IV, 1995–2000: se elige el Congreso unicameral de acuerdo a la nueva Constitución, dando inicio a la segunda etapa del gobierno cívico militar de Fujimori, con lo cual se consigue la consolidación de la estructura presidencial-inteligencia-militar.

EL CONGRESO NO PARECE SER EL CENTRO

No se encuentra una gran masa de generales, coroneles o almirantes convertidos en congresistas durante 1980–2000. lo que comienza a aparecer es otra arquitectura: desde la presidencia se nombra ministros militares en defensa bajo comando militar y del aparato de inteligencia. Paralelamente, la presidencia nombra en el despacho de interior a miembros de la policía o de las FF.AA.

El Congreso aparece más como espacio de fiscalización, legitimación o conflicto, no necesariamente como el núcleo originario del poder militar. 1980–1990: el militar está más cerca del ejecutivo que del parlamento. Esto permite distinguir dos espacios: el Congreso que controla, fiscaliza y eventualmente acusa. Y el Ejecutivo que controla el aparato de seguridad y es donde se encuentra el poder operativo. Por tanto: durante la primera década democrática, la militarización de la política no se produce principalmente porque los militares ocupen curules, sino porque el Estado les entrega funciones extraordinarias de seguridad.

LA VERDADERA TRANSFERENCIA DE PODER OCURRE EN LAS ZONAS DE EMERGENCIA

Lo que surge es el Poder Territorial Militar, porque durante la lucha contra el terrorismo el Estado delegó enormes capacidades a los Comandos Político-Militares. Incluso en la documentación legislativa de 1986 aparece explícitamente el debate sobre las atribuciones otorgadas por la Ley 24150 a los Comandos Político-Militares durante los estados de emergencia.

Eso significa que un general podía tener:

  • autoridad territorial,
  • capacidad de coordinación con autoridades civiles,
  • control operativo de fuerzas,
  • acceso privilegiado a información,
  • capacidad de interlocución directa con Lima,

1990–1992: AQUÍ SE PRODUCE LA GRAN MUTACIÓN

El Congreso elegido en 1990 tenía: 60 senadores y 180 diputados. Pero el poder real del sistema comenzó a desplazarse hacia otro eje:

  • Fujimori
    • ↳ Montesinos
      • ↳ SIN
        • ↳ Altos Mandos
          • ↳ FF. AA. y PNP

No estamos ante simples relaciones individuales. Tenemos una estructura horizontal de coordinación entre los máximos niveles de seguridad del Estado.

Y EL 5 DE ABRIL DE 1992 ES EL PUNTO DE RUPTURA

En marzo de 1999, altos mandos y miembros del sistema de inteligencia elaboraron una declaración según la cual el apoyo de las FF.AA., PNP y organismos de inteligencia al autogolpe de 1992 había expresado la voluntad institucional de esas corporaciones. Esto significa la Militarización de la decisión política. Ya no es simplemente que el militar ejecuta una política presidencial. Es que la institución militar adoptó una posición política y respaldó una ruptura institucional.

Y explica por qué el Congreso de 1990–1992 resulta tan importante: su disolución muestra que el problema era qué relación existía entre el Parlamento y el aparato militar-inteligente situado fuera de él.

DESPUÉS DEL AUTOGOLPE APARECE OTRA PARADOJA

El CCD de 1992–1995 no fue un Parlamento ordinario. Fue elegido después de la ruptura institucional y recibió la misión de elaborar una nueva Constitución. La documentación oficial registra, por ejemplo, la instalación de la Junta Preparatoria el 20 de diciembre de 1992 y la incorporación de los representantes elegidos. La Constitución de 1993 terminó creando un sistema presidencial más fuerte y un Congreso unicameral.

Antes de la Constitución del 93 los militares ejercían influencia sobre el sistema político, después de 1993 la presidencia ejerce control político que permite el reordenamiento institucional. Es decir: el poder militar deja de necesitar gobernar directamente porque el ejecutivo civil incorpora buena parte de sus capacidades de seguridad dentro de una estructura presidencial concentrada. y el congreso queda al costado de esta estructura ejecutiva cívico militar, intentando fiscalizarla, negociar con ella o enfrentarse a ella.

DENSIDAD DE PODER MILITAR

La Democracia 1980–1990 es de una Alta influencia militar y subordinación todavía significativa. Con Fujimori 1990–2000 hay una Alta influencia militar, pero con una fuerte integración con el poder presidencial. En la era Post-Fujimori se da un proceso de Desmilitarización formal con persistencia de capital institucional. En cambio, Humala representa la Conversión del capital militar en capital electoral. Por lo tanto: “El capital militar peruano experimentó una progresiva transformación de sus mecanismos de conversión política.”