PASADO Y PRESENTE DE LA
DEMOCRACIA EN EL PERÚ III
militarización
de la decisión política
Por: Arturo Muñoz
Portugal, CHC e IA
El poder militar no desaparece en 1980, eso sí termina el
gobierno militar. Sin embargo, durante buena parte de los años ochenta
los civiles gobiernan un Estado en el que las Fuerzas Armadas conservan una
enorme centralidad, sobre todo por el conflicto armado interno. La propia
documentación sobre el período señala la presencia de ministros y altos mandos
militares en los primeros gobiernos democráticos.
1980–1985
Fernando Belaúnde Terry, presidente de origen civil, del partido
Acción Popular, fue presidente
de 1980–1985, mantuvo una relación con las FF.AA. con control civil y
delegación creciente de funciones de seguridad. Una
primera paradoja. El
régimen es democrático, pero la expansión de la violencia política hace que las
Fuerzas Armadas recuperen progresivamente protagonismo en la seguridad interna.
Y eso trae la consecuencia de que el poder militar no necesita
gobernar para recuperar importancia política. Puede recuperar influencia mediante la
encargatura de la seguridad compartida con las fuerzas policiales, en un
determinado territorio, aportando inteligencia, colaboración en operaciones,
para lo que cuenta con presupuesto, ejerciendo el mando político militar.
MINISTROS
MILITARES
Aunque la democracia ha retornado en 1980
encontramos todavía una fuerte
presencia militar en Defensa e Interior (influencia que dura hasta hoy). La
documentación del período identifica militares en situación de retiro como ministros
y comandantes de las fuerzas del orden controlando territorio. La transición
democrática no significó inmediatamente la civilización completa de la
conducción de la seguridad y defensa. Es decir, que no existe todavía una separación tajante entre
"mundo civil" y "mundo militar". Existe una interpenetración
institucional.
1985–1990:
GARCÍA Y EL COMBATE AL TERRORISMO
Aquí se produce una transformación. Alan
García llega a la Presidencia como civil, pero el Estado enfrenta una expansión
de la violencia. El LUM/CVR documenta que, en 1985, después de las emboscadas
senderistas, las Fuerzas Armadas asumieron operaciones de gran intensidad en
Ayacucho. Lo cual lleva a una Militarización funcional de la seguridad, sin que
necesariamente los militares gobiernen, sino que los militares reciben
crecientes funciones estatales de seguridad.
1987:
UN MOMENTO CLAVE
En marzo de 1987 se crea el Ministerio de Defensa, integrando
los antiguos ministerios de Guerra, Marina y Aeronáutica, junto con el Comando
Conjunto y otros organismos.
Esto produce una transformación
institucional, antes existían tres ministerios: el de Guerra, de Marina y Aeronáutica;
luego sólo uno: el Ministerio de Defensa, con el Comando Conjunto integrado por
el Ejército, la Marina y la FAP. Es una centralización administrativa de la defensa.
Y
LLEGAMOS A 1990
Aquí cambia todo. Alberto Fujimori llega
a la Presidencia como civil. Atraviesa tres etapas: presidente constitucional
desde 1990, gobierno de emergencia desde el autogolpe de 1992 y nuevamente
presidente constitucional desde 1995. El elemento decisivo es la arquitectura de poder que
construye alrededor de la inteligencia.
EL EJE FUJIMORI–MONTESINOS
El archivo del Congreso registra la
reunión del 13 de marzo de 1999 en la que aparecen conjuntamente. Es decir:
Ejército, Marina, FAP, PNP, SIN, Defensa, Interior y Montesinos; el nodo de
poder.
Y se identifica la variable Integración
Interinstitucional. Porque no estamos observando solamente individuos. Estamos
observando conexiones entre instituciones.
CAMBIO
DE METODOLOGÍA
Por eso, para 1990–2000 tendremos que
identificar tres niveles:
CONCLUSIÓN
DE LA BASE 1980–2000
Entre 1980 y 2026 el poder militar
peruano cambia de forma, pero no desaparece. Pasa de ser un poder que podía
pretender gobernar directamente a convertirse progresivamente en un poder institucional, de
seguridad, inteligencia, participación electoral y de influencia sobre el
sistema político.
LA
TRANSFORMACIÓN PUEDE RESUMIRSE ASÍ
|
Capital
militar |
¿Qué
proporciona? |
¿En
qué puede transformarse? |
|
Rango |
autoridad |
liderazgo
político |
|
Disciplina |
organización |
estructura
partidaria |
|
Formación estratégica |
planificación |
capacidad
de gobierno |
|
Redes de promoción |
contactos |
redes
políticas |
|
Información |
conocimiento |
inteligencia
política |
|
Experiencia territorial |
conocimiento
del país |
discurso
nacional |
|
Prestigio institucional |
legitimidad |
capital
electoral |
|
Experiencia de crisis |
capacidad
de respuesta |
liderazgo
presidencial |
|
Redes de retirados |
solidaridad
corporativa |
influencia
política |
|
Acceso a seguridad |
información
sensible |
poder
institucional |
El militarismo peruano no desaparece
después de 1980; se desmilitariza formalmente y se transforma funcionalmente.
PRIMERA
METAMORFOSIS: DEL CUARTEL AL ESTADO DEMOCRÁTICO
Entre 1980 y 1990 tenemos una situación
paradójica. La democracia vuelve. Pero la violencia política hace que el Estado
vuelva a necesitar a las Fuerzas Armadas.
El segundo ciclo de la historia militar
peruana identificado por la literatura especializada corresponde precisamente a
esta etapa: las Fuerzas Armadas fueron involucradas en la lucha contraterrorista
y adquirieron nuevamente un papel central.
Esto genera una consecuencia fundamental:
El poder militar deja de ser principalmente político y comienza a ser
principalmente securitario.
SEGUNDA
METAMORFOSIS: EL MILITAR DESCUBRE EL PODER DE LA INTELIGENCIA
Aquí llegamos al corazón del período
Fujimori. El centro del poder ya no está exclusivamente en el Ejército. Está en
la conexión:
- PRESIDENCIA
- ↳ SIN
- ↳ COMANDOS
MILITARES
- ↳ POLICÍA
- ↳ INFORMACIÓN
Vladimiro Montesinos Torres representa una figura completamente
distinta del clásico caudillo militar. No gobierna formalmente. No es
presidente. No ocupa necesariamente el cargo institucional más importante. Pero posee algo
extraordinariamente poderoso: Información, redes, capacidad de coordinación.
La investigación del Congreso sobre el
régimen Fujimori-Montesinos concluyó que se buscó asegurar el control directo
de las FF.AA., los sistemas de inteligencia y seguridad nacional por la
Presidencia, Montesinos y la cúpula militar. Por eso, es clave: información, inteligencia,
redes, control institucional, poder presidencial. Ese mecanismo es mucho más
sofisticado.
Y
APARECE UNA PARADOJA EXTRAORDINARIA
Alberto Fujimori es civil. Pero su régimen termina teniendo una
fuerte arquitectura militar-inteligente. Mientras que: Ollanta Humala Tasso es militar;
pero llega al poder mediante elecciones.
Alberto Fujimori deviene en un gobierno autoritario, dictadura
cívico militar. Mientras Ollanta Humala conduce un gobierno relativamente
democrático liberal. Tenemos entonces dos caminos completamente
diferentes, con dos desenlaces distintos:
A:
Fujimori, civil que asume la presidencia, gobierna con el aparato de
inteligencia y los militares, con una práctica caracterizada por el autoritarismo.
B: por el
contrario, Humala es un militar en situación de retiro, que funda un movimiento
político etnocacerista, que como partido participa en las elecciones y alcanza
la presidencia, con una práctica democrático liberal.
TERCERA
METAMORFOSIS: DEL MILITAR AL POLÍTICO
El caso Humala demuestra que el militar
puede convertir su experiencia institucional en capital electoral. No significa
que todos los militares sean autoritarios y, tampoco, que la procedencia
militar determine el comportamiento presidencial.
Significa que: La institución militar
puede producir una identidad política susceptible de ser convertida en
representación electoral. En 2006 Humala ya aparece como una fuerza nacional:
segundo lugar en primera vuelta y ganador en 18 distritos electorales. Y en
2011 consigue finalmente la Presidencia.
LA
VERDADERA RUPTURA OCURRE EN 2000
El año 2000 es el punto de inflexión
principal. Porque se rompe simultáneamente el modelo Fujimori-Montesinos y
aparece una nueva posibilidad: El militar ya no necesita tomar el Estado para entrar en la
política, puede entrar por la puerta electoral.
¿Por qué vías el capital militar entra al
sistema político? Son cinco:
1. Cuartelazo o golpe Estado militar tomando el
gobierno.
2. Seguridad o las FF.AA. intervienen vía un estado de
emergencia, logrando poder institucional.
3. Inteligencia o las FF.AA. proveen información a la
presidencia
4. Congreso o un militar retirado postula por un partido
obteniendo un cargo en el congreso.
5. Elecciones o un
militar retirado logra liderazgo en la sociedad, consigue los votos necesarios
para alcanzar la presidencia
El Congreso no fue la principal puerta de entrada del poder
militar. Durante buena parte de este período, la influencia
militar ha operado por fuera del Congreso, especialmente a través del
Ejecutivo, Defensa, Interior, los comandos político-militares y, en los años
noventa, el aparato de inteligencia.
Entre 1980 y 1992 el Perú tuvo un
Congreso bicameral: 60 senadores y 180 diputados. Después del autogolpe del 5 de
abril de 1992, Fujimori disolvió ambas cámaras y se convocó al Congreso
Constituyente Democrático (CCD), elegido en noviembre de 1992. El CCD funcionó
como órgano constituyente y como Parlamento hasta 1995. Desde 1995 hasta el
2026 hubo un Congreso unicameral.
FASES
EN QUE SE DIVIDE LA INFLUENCIA MILITAR
FASE I, 1980–1990:
periodo de Democracia en el que
aparecen grupos terrorista, contra los cuales se produce un creciente
protagonismo militar.
FASE II, 1990–1992:
asume Fujimori, gobierna con las FF.AA. y el aparato de inteligencia y el 5
abril da el autogolpe.
FASE III,
1992–1995: se convoca al Congreso Constituyente Democrático, en 1993 se aprueba
la nueva Constitución y se
produce la consolidación del nuevo régimen.
FASE IV, 1995–2000: se elige el Congreso
unicameral de acuerdo a la nueva Constitución, dando inicio a la segunda etapa del
gobierno cívico militar de Fujimori,
con lo cual se consigue la consolidación de la estructura
presidencial-inteligencia-militar.
EL CONGRESO
NO PARECE SER EL CENTRO
No se encuentra una gran masa de generales, coroneles o
almirantes convertidos en congresistas durante 1980–2000. lo que
comienza a aparecer es otra arquitectura: desde la presidencia se nombra
ministros militares en defensa bajo comando militar y del aparato de
inteligencia. Paralelamente, la presidencia nombra en el despacho de interior a
miembros de la policía o de las FF.AA.
El Congreso aparece más como espacio de fiscalización,
legitimación o conflicto, no necesariamente como el núcleo
originario del poder militar. 1980–1990: el militar está más cerca del ejecutivo que del
parlamento. Esto permite distinguir dos espacios: el Congreso que
controla, fiscaliza y eventualmente acusa. Y el Ejecutivo que controla el aparato
de seguridad y es donde se encuentra el poder operativo. Por
tanto: durante la primera década democrática, la militarización de la política
no
se produce principalmente porque los militares ocupen curules, sino porque el Estado les entrega
funciones extraordinarias de seguridad.
LA
VERDADERA TRANSFERENCIA DE PODER OCURRE EN LAS ZONAS DE EMERGENCIA
Lo que surge es el Poder Territorial Militar, porque durante la lucha contra el
terrorismo el Estado delegó enormes capacidades a los Comandos
Político-Militares. Incluso en la documentación legislativa de 1986
aparece explícitamente el debate sobre las atribuciones otorgadas por la Ley 24150 a los
Comandos Político-Militares durante los estados de emergencia.
Eso significa que un general podía tener:
- autoridad territorial,
- capacidad de coordinación con
autoridades civiles,
- control operativo de fuerzas,
- acceso privilegiado a
información,
- capacidad de interlocución
directa con Lima,
1990–1992:
AQUÍ SE PRODUCE LA GRAN MUTACIÓN
El Congreso elegido en 1990 tenía: 60
senadores y 180 diputados. Pero el poder real del sistema comenzó a desplazarse
hacia otro eje:
- Fujimori
- ↳ Montesinos
- ↳ SIN
- ↳
Altos Mandos
- ↳ FF. AA. y PNP
No estamos ante simples relaciones
individuales. Tenemos
una estructura horizontal de coordinación entre los máximos niveles de
seguridad del Estado.
Y EL 5
DE ABRIL DE 1992 ES EL PUNTO DE RUPTURA
En marzo de 1999, altos mandos y miembros
del sistema de inteligencia elaboraron una declaración según la cual el apoyo
de las FF.AA., PNP y organismos de inteligencia al autogolpe de 1992 había
expresado la voluntad institucional de esas corporaciones. Esto significa la Militarización
de la decisión política. Ya no es simplemente que el militar
ejecuta una política presidencial. Es que la institución militar adoptó una posición política y respaldó
una ruptura institucional.
Y explica por qué el Congreso de
1990–1992 resulta tan importante: su disolución muestra que el problema era qué relación existía entre el
Parlamento y el aparato militar-inteligente situado fuera de él.
DESPUÉS
DEL AUTOGOLPE APARECE OTRA PARADOJA
El CCD de 1992–1995 no fue un Parlamento
ordinario. Fue elegido después de la ruptura institucional y recibió la misión
de elaborar una nueva Constitución. La documentación oficial registra, por
ejemplo, la instalación de la Junta Preparatoria el 20 de diciembre de 1992 y
la incorporación de los representantes elegidos. La Constitución de 1993
terminó creando un sistema presidencial más fuerte y un Congreso unicameral.
Antes de la Constitución del 93 los
militares ejercían influencia sobre el sistema político, después de 1993 la
presidencia ejerce control político que permite el reordenamiento
institucional. Es decir: el poder militar deja de necesitar gobernar directamente porque
el ejecutivo civil incorpora buena parte de sus capacidades de seguridad dentro
de una estructura presidencial concentrada. y el
congreso queda al costado de esta estructura ejecutiva cívico militar,
intentando fiscalizarla, negociar con ella o enfrentarse a ella.
DENSIDAD DE PODER MILITAR
La Democracia 1980–1990 es de una Alta
influencia militar y subordinación todavía significativa. Con Fujimori
1990–2000 hay una Alta influencia militar, pero con una fuerte integración con
el poder presidencial. En la era Post-Fujimori se da un proceso de Desmilitarización
formal con persistencia de capital institucional. En cambio, Humala representa
la Conversión del capital militar en capital electoral. Por lo tanto: “El capital militar peruano
experimentó una progresiva transformación de sus mecanismos de conversión
política.”