TRIUNFO POPULAR EN LAS ELECCIONES DE 2026 EN EL PERÚ
Por:
Arturo Muñoz Portugal
Contra la mayoría de los pronósticos, el
movimiento popular peruano obtuvo más de nueve millones de votos en las
elecciones de 2026, aproximadamente un tercio de los 27,3 millones de
ciudadanos habilitados para sufragar. La alternativa popular enfrentó a un
millón seiscientos mil migrantes venezolanos convertidos en propagandistas gratuitos
de Keiko y en contra de la experiencia progresista bolivariana,
a la cual los conservadores peruanos ligaban con Juntos por el Perú (JP),
partido progresista que compitió con Fuerza Popular (FP), el partido de la
ultraderecha. El resultado constituye uno de los acontecimientos políticos más
relevantes de los últimos años y revela profundas fracturas sociales,
económicas y territoriales en el país.
La candidatura
progresista de Juntos por el Perú (JP) encaró una intensa campaña mediática y
política, así como el respaldo de importantes grupos empresariales y de
comunicación a Fuerza Popular (FP), liderado por Keiko Fujimori. A pesar de
ello, el movimiento popular logró imponerse en gran parte de las regiones
históricamente excluidas del desarrollo económico nacional.
Al momento de redactar
este artículo, la diferencia entre ambas candidaturas era mínima y persistían
actas observadas cuyo resultado final podía modificar el desenlace oficial. Sin
embargo, más allá de quién sea proclamado vencedor, el mapa electoral muestra
una realidad innegable: el Perú profundo expresó nuevamente su voluntad de
cambio.
El significado del
mapa electoral
Los resultados reflejan
una constante histórica. Los sectores sociales más afectados por la
desigualdad, la pobreza y la exclusión tienden a respaldar propuestas de
transformación antes que aquellas asociadas a la continuidad del modelo
vigente.
Mapa distrital y provincial. El Color verde identifica la votación
por el partido progresista JP y el naranja la votación por la ultraderecha FP
Como suele decirse, las
abejas no votan por destruir la colmena y los lobos difícilmente legislarían en
favor de las ovejas. Los resultados regionales expresan, en gran medida, la
memoria histórica y las aspiraciones de millones de peruanos.
1. Puno: la memoria de
la resistencia
Con el 86,4 % de respaldo a JP,
Puno se convirtió en el bastión electoral más importante del movimiento
popular.
No se trata de un
fenómeno circunstancial. Puno fue uno de los principales escenarios de la gran
rebelión de Túpac Amaru II y de Túpac Katari durante el siglo XVIII. Miles de
hombres y mujeres participaron en aquellas jornadas que pusieron en jaque al orden
colonial.
La región mantiene una
fuerte tradición de organización comunal y movilización social. La memoria de
las recientes protestas y de los conflictos políticos nacionales también
contribuye a explicar su contundente pronunciamiento electoral.
2. Huancavelica:
tierra de mercurio y luchas campesinas
Más del 81 % de los votantes
huancavelicanos respaldó a JP.
Conocida históricamente
como la "Tierra del Mercurio", Huancavelica fue pieza clave del
sistema económico colonial gracias a la explotación de la mina Santa Bárbara.
Durante siglos, el mercurio extraído de sus entrañas hizo posible la producción
de plata en gran parte de América.
La región también
simboliza décadas de luchas campesinas por la recuperación de tierras y
recursos. La Reforma Agraria representó la culminación de una larga historia de
resistencia comunal y reivindicación social.
3. Apurímac: los
herederos de los chancas
Apurímac otorgó más del 81 % de su
votación a la propuesta progresista.
Tierra de los chancas,
antiguos rivales del Imperio Inca, la región posee una identidad marcada por la
resistencia y la afirmación cultural. Allí nació Micaela Bastidas, figura
fundamental de la gran rebelión anticolonial de 1780.
También es la tierra de
José María Arguedas, quien mostró al mundo que la cultura andina no era un
vestigio del pasado, sino una parte viva y esencial de la nación peruana.
4. Cusco: el legado
del Tahuantinsuyo
Cusco respaldó a JP con cerca
del 78 % de los votos.
Capital histórica del
Tahuantinsuyo y símbolo de la identidad andina, la región reafirmó una
tradición política que en diversas ocasiones ha expresado demandas de
transformación social, reconocimiento cultural y soberanía económica.
5. Ayacucho: la
memoria de la independencia
Con casi el 80 % de apoyo electoral
a JP, Ayacucho volvió a desempeñar un papel central en la
vida política nacional.
La región alberga la
Pampa de la Quinua, escenario de la batalla que consolidó la independencia
sudamericana. Esa tradición de lucha y sacrificio sigue formando parte de su
identidad colectiva.
6. Moquegua:
independencia y recursos naturales
Moquegua aportó más del 72 % de
sus votos a JP.
Fue una de las primeras
ciudades en adherirse a los movimientos emancipadores y hoy constituye uno de
los principales centros mineros del país. El resultado refleja el debate
permanente sobre la distribución de la riqueza generada por los recursos naturales.
7. Tacna: la Ciudad
Heroica
Con más del 71 % de apoyo a JP, Tacna
reafirmó su tradición cívica.
La memoria de Francisco
Antonio de Zela, el cautiverio durante la ocupación chilena y la
reincorporación al Perú forman parte de una identidad regional profundamente
ligada a la defensa de la soberanía nacional.
8. Madre de Dios:
riqueza y biodiversidad
Madre de Dios otorgó
cerca del 69 % de respaldo al movimiento popular.
Poseedora de una de las
mayores biodiversidades del planeta, la región enfrenta el desafío de
compatibilizar crecimiento económico, minería, conservación ambiental y
bienestar social.
9. Cajamarca: agua,
territorio y dignidad
Con aproximadamente el 67 % de los votos,
Cajamarca ratificó una tradición de movilización social vinculada a la defensa
de sus recursos naturales y al debate sobre el modelo de desarrollo regional.
10. Huánuco: memoria
de rebeldía
Huánuco respaldó a JP con más
del 64 % de los votos.
Desde las rebeliones
indígenas hasta los movimientos sociales contemporáneos, la región mantiene una
larga tradición de cuestionamiento a los abusos del poder político y económico.
11. Amazonas: espíritu
independentista
Los resultados en
Amazonas superaron el 64 % a favor de JP.
La histórica Batalla de
Higos Urco permanece como símbolo de la voluntad regional de construir su
propio destino y defender la autonomía nacional.
12. Arequipa: la
tradición de las revoluciones cívicas
Arequipa aportó más del 63 % de apoyo
al movimiento popular.
Desde la abolición de la
esclavitud en 1854 hasta el Arequipazo de 2002, la Ciudad Blanca ha
protagonizado algunos de los movimientos cívicos más importantes de la historia
republicana.
13. Pasco: minería y
movimiento obrero
Pasco respaldó a JP con más
del 60 % de los votos.
La región fue uno de los
principales centros del movimiento sindical peruano y es también la tierra de
Daniel Alcides Carrión, mártir de la medicina nacional.
14. Áncash: herencia
de Chavín
Con el 57 % de apoyo, Áncash
reivindica un legado histórico que se remonta a la cultura Chavín, considerada
una de las matrices de la civilización andina.
La memoria de Pedro
Pablo Atusparia y la protección del Parque Nacional Huascarán forman parte de
su identidad contemporánea.
15. Junín: el corazón
de la sierra central
Junín aportó cerca del 55 %
de los votos a JP.
La Batalla de Junín, el
desarrollo ferroviario, la organización sindical y la importancia económica del
Valle del Mantaro convierten a la región en una pieza estratégica para el
futuro del país.
16. San Martín:
integración y desarrollo amazónico
Con más del 54 % de
respaldo electoral, San Martín reafirmó su papel como
puente entre los Andes y la Amazonía.
La expansión del café,
el cacao y la agricultura de exportación muestra el potencial de una región que
ha sabido reinventarse y diversificar su economía.
Reflexión final
El mapa electoral de 2026 muestra un país
dividido territorialmente, pero también revela una constante
histórica: las regiones que han protagonizado las
grandes luchas sociales, independentistas y populares del Perú son las que
expresan con mayor fuerza sus demandas de cambio.
Más allá de los
resultados oficiales, la elección ha puesto de manifiesto que amplios sectores de
la población buscan una nueva relación entre Estado, economía, recursos
naturales y ciudadanía.
La historia del Perú
continúa escribiéndose en sus regiones, allí donde la memoria colectiva sigue
dialogando con las aspiraciones del presente.
Cuadro de las regiones
según voto a favor de JP
|
Puesto |
Región |
Roberto Sánchez |
|
1 |
Puno |
86.422% |
|
2 |
Huancavelica |
81.402% |
|
3 |
Apurímac |
81.162% |
|
4 |
Cusco |
77.987% |
|
5 |
Ayacucho |
79.314% |
|
6 |
Moquegua |
72.569% |
|
7 |
Tacna |
71.347% |
|
8 |
Madre de Dios |
68.866% |
|
9 |
Cajamarca |
66.757% |
|
10 |
Huánuco |
64.140% |
|
11 |
Arequipa |
63.597% |
|
12 |
Pasco |
60.764% |
|
13 |
Áncash |
56.600% |
|
14 |
San Martín |
54.624% |
|
15 |
Junín |
54.977% |
|
16 |
Amazonas |
54.268% |
|
17 |
Ica |
48.089% |
|
18 |
Ucayali |
47.455% |
|
19 |
Loreto |
45.630% |
|
20 |
Piura |
43.047% |
|
21 |
La Libertad |
42.475% |
|
22 |
Lima |
36.501% |
|
23 |
Tumbes |
35.661% |
|
24 |
Callao |
34.394% |
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