miércoles, 14 de octubre de 2026

¿CREANDO LA CRISIS PARA PERMITIR EL RETORNO DE LA DICTADURA CÍVICO MILITAR EN PERÚ?

 

 

¿CREANDO LA CRISIS PARA PERMITIR EL RETORNO DE LA DICTADURA CÍVICO MILITAR EN PERÚ?

Por: Arturo Muñoz Portugal, CHC e IA

El poder militar no desaparece cuando los militares dejan de ocupar cargos políticos, sino que puede desplazarse hacia otros espacios del Estado y reactivarse durante las crisis. Para comprender esta dinámica, hay que analizar la inteligencia, el control territorial, las redes profesionales, las trayectorias políticas y la participación de las Fuerzas Armadas en la seguridad interna.

1. PARA QUEBRAR LA DEMOCRACIA SE NECESITA EL SIN DE MONTESINOS

Keiko Fujimori ha dado indicios de querer repetir la experiencia de su padre, Alberto Fujimori, del golpe de Estado del 5 de abril de 1992, para ello está presentando iniciativas legislativas para revivir al Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), el organismo dirigido por Vladimiro Montesinos.

Quienes han impulsado la inclusión de la materia de inteligencia en el predictamen de delegación de facultades legislativas en el Senado son el presidente de la Comisión de Constitución, el senador Carlos Mesía Ramírez, la senadora Patricia Juárez (ambos de la bancada de Fuerza Popular), y el senador Fernando Rospigliosi, respaldando activamente el pedido planteado por el Ejecutivo que encabeza el presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta.

Este polémico punto busca modificar el Decreto Legislativo 1141 para fortalecer el Sistema de Inteligencia Nacional (SINA) y la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI) otorgándole la función operativa del exSIN. El tema había sido explícitamente excluido y recortado por la Cámara de Diputados en el dictamen previo, limitando las facultades únicamente a 20 puntos acotados.

Para ampliar las facultades del Sistema de Inteligencia Nacional y de la DINI, sus promotores argumentan que se necesitan mayores capacidades para combatir el crimen organizado, el narcotráfico y otras amenazas. Pero, por el pasado antidemocrático del fujimorismo el SIN con capacidad operativa, sin controles estrictos, con toda seguridad será utilizado para vigilar, perseguir o neutralizar adversarios políticos, como ocurrió durante el régimen de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos.

La cuestión central no es sólo fortalecer la inteligencia, sino el organizar a la población para que tenga capacidad de respuesta ante la delincuencia organizada, en la cual participan activamente algunos militares y policías.

2. LAS MODALIDADES PREDOMINANTES DE INTERVENCIÓN MILITAR EN POLÍTICA

Se identifica distintas modalidades predominantes de intervención militar a lo largo de cinco décadas:

Período

Espacio de poder destacado

1980–1990

Control político militar de zonas de emergencia

1990–2000

Dictadura cívico militar

2000–2011

Retorno a los cuarteles bajo gobiernos democráticos

2011–2016

Presidencia de un militar retirado: Ollanta Humala

2016–2026

Regreso de los estados de emergencia y control militar territorial

 

No es una sucesión rígida: las distintas formas de influencia militar pueden coexistir.

3. EL CASO HUMALA Y LAS REDES DE PROMOCIÓN

La presidencia de Ollanta Humala constituye un caso relevante porque un militar retirado llegó al poder mediante elecciones. En su periodo hubo cuestionamientos por parte de los congresistas sobre los ascensos, pases al retiro y nombramientos militares, especialmente en relación con la promoción Héroes de Pucará y Marcavalle de 1984.

De allí surge una imperiosa necesidad: estudiar no solo al militar como individuo, su rango o su partido, sino también su promoción militar, sus redes profesionales, sus vínculos personales y su acceso a posiciones de decisión. Las promociones pueden constituir redes de confianza e influencia.

4. LA MILITARIZACIÓN SIN MILITARES EN CARGOS ELECTIVOS

Entre 2016 y 2026 el papel de las Fuerzas Armadas se concentra en coparticipar en los estados de emergencia apoyando operaciones territoriales junto a la Policía y gestionar la crisis. La pandemia de COVID-19 contribuyó a visibilizar su participación en tareas de vigilancia, logística y control de la movilidad.

Un gobierno civil puede ampliar el papel militar sin incorporar militares al Congreso o a la Presidencia. Cuando las Fuerzas Armadas asumen legalmente el control del orden interno, se activa una cadena de autoridad que conecta al presidente, el Comando Conjunto, los comandos operacionales y las unidades desplegadas en el territorio. Esto no equivale automáticamente a una ruptura democrática

5. UNA DEFINICIÓN ESTRUCTURAL DE MILITARIZACIÓN

Superar la definición simple de militarización basada en contar cuántos militares ocupan cargos políticos, por el concepto de entender la militarización política como el grado en que las capacidades, estructuras, redes, conocimientos y recursos militares intervienen en las decisiones y en la ejecución de las políticas estatales.

Significa distinguir cinco dimensiones:

  • Electoral (cargos por elección popular): militares que ingresan a la competencia política.
  • Institucional (cargos públicos en el Estado): influencia en ministerios y organismos públicos.
  • Inteligencia (SIN): participación en la producción y utilización de información estratégica.
  • Territorial (zonas de emergencia): control de espacios geográficos mediante operaciones y estados de emergencia.
  • Crisis (políticas, sociales; etc.): ampliación del papel militar para responder a situaciones excepcionales.

6. EL CONCEPTO DE CAPITAL MILITAR RESIDUAL (CMR)

El Capital Militar Residual (CMR) es el conjunto de capacidades, conocimientos, redes profesionales, prestigio, recursos organizativos y formas de autoridad que pueden conservarse después del retiro militar.

La trayectoria inicial del CMR puede representarse mediante la siguiente secuencia:

FUERZAS ARMADAS

Formación, disciplina, jerarquía, experiencia y redes institucionales

RETIRO

Salida del servicio activo, sin pérdida automática de las capacidades acumuladas

ESTADO

Acceso a cargos públicos, asesorías, administración y organismos estatales

POLÍTICA

Organización partidaria, candidaturas, liderazgo y toma de decisiones

SOCIEDAD

Prestigio, influencia pública, redes sociales y legitimidad política

Esta trayectoria permite comprender que la influencia militar puede sobrevivir a la carrera castrense y transformarse en capital político, administrativo o social. Un oficial retirado puede incorporarse a un partido, postular a un cargo de elección popular, dirigir una institución pública, participar en organizaciones civiles o convertirse en referente de determinados sectores sociales. En cada caso, el capital militar original se combina con recursos nuevos y puede adquirir una función distinta.

Sin embargo, el CMR no es necesariamente una fuerza que se desplaza en una sola dirección. También puede producirse el movimiento inverso: desde la sociedad hacia el Estado y, finalmente, hacia las Fuerzas Armadas. Este segundo recorrido es fundamental para comprender la militarización política en situaciones de crisis.

SOCIEDAD

Conflicto, inseguridad, protesta o pérdida de confianza institucional

CRISIS

Demanda de orden, control territorial o capacidad de respuesta inmediata

ESTADO

Declaración de emergencias, ampliación de funciones y decisiones ejecutivas

FUERZAS ARMADAS

Despliegue operativo, control territorial y participación en tareas de seguridad

En este segundo recorrido, la sociedad no necesita elegir por elecciones a un militar para que aumente la intervención castrense en la vida política. Basta con que una crisis genere demandas de orden y que las autoridades civiles respondan otorgando a las Fuerzas Armadas mayores responsabilidades. El movimiento puede producirse mediante decisiones legales del Ejecutivo, estados de emergencia, operaciones territoriales o la asignación de funciones que antes correspondían principalmente a instituciones civiles.

Es importante distinguir, no obstante, entre la participación militar legalmente autorizada y la militarización política propiamente dicha. La primera puede responder a necesidades específicas y temporales. La segunda aparece como objeto de análisis cuando las capacidades, estructuras y recursos militares adquieren un peso creciente en las decisiones públicas, se amplían sus ámbitos de intervención o se debilitan los mecanismos de control civil. Por ello, el despliegue de tropas no demuestra por sí solo la existencia de una hegemonía militar, pero sí constituye una variable relevante para investigarla.

El Capital Militar Residual adquiere mayor fuerza al observar ambos recorridos como partes de un mismo proceso. En el primero, las capacidades militares se trasladan hacia el Estado, la política y la sociedad. En el segundo, las crisis sociales y políticas pueden impulsar el regreso de las Fuerzas Armadas al centro de la acción estatal.

La primera explica cómo determinados recursos militares pueden convertirse en influencia administrativa, política o social. La segunda permite estudiar cómo las crisis de seguridad y gobernabilidad llevan a las autoridades civiles a recurrir nuevamente a las capacidades castrenses.

El poder militar peruano debe estudiarse como un capital que puede cambiar de ubicación, de instrumentos y de formas de intervención, sin desaparecer necesariamente. En determinados períodos, su influencia puede concentrarse en el territorio; en otros, en la inteligencia, la competencia electoral, la Presidencia o la gestión de crisis.

El CMR ofrece una herramienta para investigar estas continuidades y transformaciones sin asumir que todos los militares actúan como un bloque ni que toda intervención castrense es autoritaria.

La pregunta que debe responderse en cada coyuntura es: ¿El poder militar desaparece cuando los militares dejan la política, o permanece como una capacidad que puede reconvertirse y reactivarse cuando el Estado y la sociedad atraviesan una crisis?

No hay comentarios:

Publicar un comentario