jueves, 3 de septiembre de 2009

PERIODISMO Y VIOLENCIA POLITICA

candela
Año 5 Nº 58
Arequipa, 2009, septiembre 3.


PERIODISTAS, MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y VIOLENCIA POLÍTICA

Arturo Muñoz

En los últimos meses, en el principio del comienzo de los procesos electorales del 2010 y 2011 en Perú, las noticias están centradas en los movimientos sociales en ascenso y las medidas represivas que aceleradamente viene aprobando el Congreso para liquidarlos. Y en los enfrentamientos supuestos o reales entre narcotraficantes y fuerzas del orden, el periodo fujimontesinista dejo como buena herencia la duda metódica sobre los reportes del gobierno, de la policía y de las fuerzas armadas. Es indudable que no se duda de las victimas sino de lo que sucedió, de las acciones narradas y de las interpretaciones que dan los funcionarios públicos y los miembros de las fuerzas armadas y policiales. Los medios de comunicación poseen una muy baja actitud crítica ante las declaraciones oficiales, el análisis es pobre y reduccionista.

Por ejemplo ¿Cuál es el sustento de la palabra narcoterrorista? En Colombia los nombres y apellidos de los narcotraficantes eran conocidos, Pablo Escobar Gaviria entre los más recordados. En México hasta la revista Fortune incluye a un narcotraficante entre los más ricos del planeta. Pero en el Perú tenemos a Cárdenas, a Lanberg ligado a la APRA , al Padrino, a Chávez Peñaherrera que declaró que daba su cupo a Montesinos, y al Lunarejo; personajes del pasado y no los más importantes. Las empresas periodísticas dan cuenta de los jefes terroristas y sus secuaces en la zona, más no de los jefes de las firmas de narcotraficantes. Si la información fuera completa permitiría saber quien contrata a quien y su ubicación exacta y cuanto es su capital. ¿Cuál es la ideología de los jefes de firmas y porqué se alían con los terroristas? ¿Sobre que bases mantienen la unidad? Sí solo es una sociedad de negocios ¿Cuánto gana cada uno o por lo menos si el Perú es el primer productor de cocaína a cuánto asciende el monto total que se distribuyen entre narcos y terroristas? Ningún dato fundamental para el análisis y establecer una estrategia de eliminación efectiva del llamado narcoterrorismo.

Hasta el año 1992 la cifra que se manejaba era que el narcotráfico aportaba el 15% del PBI. Hoy los cálculos dan que podría ser el 35%...el 35% del PBI. De eso no hablan las empresas periodísticas ¿Por qué? Sí eso es lo fundamental para saber la dimensión del enemigo. Y ¿Cómo el dinero del narcotráfico está ligado a las supuestas actividades lícitas desde las finanzas a los microempresarios, a las corporaciones transnacionales y a las empresas nacionales? Esa cifra sirve también para saber el grado de corrupción que produce el narcotráfico. Pero claro es peligroso entrar a descubrir quienes son los verdaderos beneficiarios del narcotráfico, pues podrían caer los más pintados funcionarios, empresarios, instituciones nacionales y extranjeras que dicen combatir al narcotráfico, al igual que cayo el presidente Samper en Colombia, o por información del presidente Correa de Ecuador después que votaron de sus países a la DEA el combate al narcotráfico fue más eficiente. Mejor no tirar piedras cuando el propio techo es de cristal.

Si se conocieran los montos de dinero que mueve el narcotráfico el narcoterrorismo sería el menor de los problemas del país. Un periodismo serio ligado a empresas periodísticas independientes harían un estudio de la producción de cocaína y cuanto reciben los productores por su labor, el tráfico de cocaína y cuanto le queda al Perú por enviar la droga a los países capitalistas avanzados, la distribución y cuanto gana las mafias en los países de destino y finalmente cuantos son los consumidores y a cuanto asciende en millones el consumo mundial de cocaína. Y no se hable de los gobiernos e instituciones y empresas porque bastan las pocas notas para sospechar que la corrupción del narcotráfico toca lo más alto de la alta suciedad, en palabras de Calamaro.

Peligros del periodismo alternativo

El director de una radio andina, hace muchos años, en medio de la violencia que es objeto de examen por parte de la CVR , salía de su casa y al subir a la camioneta encontró unos casquillos de bala, los cuales arrojo fuera del vehículo. A las pocas cuadras había un retén de la policía con cámaras y fotógrafos lo detuvieron; los policías buscaron infructuosamente algo en toda la camioneta, no encontraron nada y no tuvieron otra opción que dejarlo partir. Pocos días después fue citado a las dependencias de las fuerzas del orden. El responsable de inteligencia le mostró los casetes de las 24 horas de programación diaria de varios años, y cada uno tenía un rótulo con anotaciones. El miembro de inteligencia le explico al sacerdote director que estaba tocando temas que no debía y en forma no correcta. Luego de la conversación el director lo primero que pensó era como obtener ese valioso y costoso archivo con el análisis incluido de los programas emitidos en su emisora. Obviamente sus deseos no se cumplieron.

Por esos mismos tiempos un arequipeño era el Jefe de Informaciones del diario Correo en Huancayo, su edad fluctuaba entre los 24 ó 25 años, fue trasladado del diario Correo de Arequipa por sus dotes de mando y fuerte carácter y por su excelente calidad periodística. Muchos cuajados periodistas del lugar y de otras partes del país desecharon el ofrecimiento de la empresa. Cuando llegó se dio cuenta que los reporteros estaban atemorizados, por lo que él salía a cubrir las noticias más difíciles, los enfrentamientos entre las fuerzas armadas y policiales y los terroristas. Llegada la tarde redactaba casi buena parte del diario. Amenazado por los terroristas y advertido por las fuerzas del orden cuidaba mucho la redacción sobre los acontecimientos cubiertos. Terminada la parte de prepensa con la poca ayuda de los reporteros, pasaba al reto de la impresión, se convirtió en un ritual tomar un poco de fuerza física y espiritual con los trabajadores gráficos, para ello compraba comida y alcohol. Pasaron los años y en el desfile militar por fiestas patrias en Lima de un año equis, identificó a uno de sus trabajadores en las filas del ejército. Se saludaron amigablemente y recordaron los viejos tiempos, y agradecieron el haber salido ambos con vida.

Todos los periodistas de ese periodo saben las dificultades y peligros de este hermoso oficio, que es un arte, para el cual se nace. Gustavo Mohme Llona permitía escribir en el diario La República artículos de opinión y de actualidad así como especiales para combatir a la dictadura mafiosa del criminal Fujimori. Un buen día un señor agricultor presentó su caso, consistente en que el presidente del Ctar Olger Vásquez pretendía apoderarse de su terreno agrícola en La Joya , la investigación hecha por él y su abogado era muy minuciosa que motivo el artículo con el título Olger Vásquez símbolo del actual periodo de corrupción. En El Popular salió con el título de Tío Olger con la conciencia recontra cochinaza. El director del diario tomó nota de que Vásquez amenazaba con demandar al periodista y al diario. Vásquez en los noticieros televisivos y los radiales anunciaba una demanda que nunca hizo.

Estos son casos con un final feliz. Hubo periodistas que cayeron por fiscalizar y hoy son mártires de la democracia, como los periodistas de Ucchurajay, el periodista de Huara Pedro Yauri, y muchos otros. Llenando de gloria su recuerdo, a su familia y a el periodismo.

De los muchos roles del periodismo en tiempos de violencia hay que resaltar el de fiscalización. El periodista es el fiscal, la población el juez y los agentes políticos los inculpados. En el terreno judicial se producen tres investigaciones (antes del nuevo Código de Procedimientos Penales eran 4): la de la policía y la fiscalía, la del juez en primera instancia y la de la sala en segunda instancia. En el Poder Judicial la investigación pude durar años, regresar a la policía y el fiscal, pasar a otro juez, cambiar de sala; etc. Resultado de ello son los miles de reos sin sentencia, y los cientos de culpables o miles cuyos delitos prescriben. La carga procesal es un mecanismo afinado para practicar la corrupción nada sutilmente. En el periodismo la cosa es distinta, ocurrido el hecho hay pocas horas para juntar las pruebas, examinarlas y determinar si hay lugar a acusación. Toda acusación es una presentencia que el juez la ratifica o no, es decir que la población determina si lo que dice tal o cual medio de prensa es verdad o mentira sobre un caso en particular, la credibilidad del medio es alta cuantas más acusaciones coinciden con el pensar de la población.

En los ejemplos mencionados de periodistas que estuvieron en peligro o sufrieron daños la vocación fiscalizadora del periodista, que es un aliciente para su actuar, es justamente la que le causa dificultades en su labor cotidiana.

Cualquier gobierno desea limitar la labor fiscalizadora de los medios de prensa. Obstaculizar la labor de los periodistas. Pero hay que precisar que en el ámbito de las empresas periodísticas la mejor noticia es la que no publican. Esta afirmación daría respuesta a porque los medios de comunicación descargaron la tinta en la noticia de los petroaudios y cargaron la tinta en el caso de Magaly.

Pero cuando periodista y empresa periodística van de la mano los resultados son beneficiosos para la población. El mejor ejemplo de ello ha sido el juzgamiento del criminal Alberto Fujimori por los casos de Barrios Altos y La Cantuta y los secuestros del periodista Gustavo Gorriti y el empresario Samuel Dyer. La República y dos periodistas aportaron la mayor de las pruebas de que hubo violación de los derechos humanos y que el responsable era el que fungía de presidente en el momento de acaecidos los hechos. Y se jugaron dando cobertura a la fuente que entregó los materiales para hacer la denuncia pública, el General EP Rodolfo Robles. La acusación fiscal partió y terminó en la denuncia pública del General Robles de la existencia de un grupo paramilitar encargado de eliminar extrajudicialmente a los opositores a la dictadura y en los artículos periodísticos y libros escritos por periodistas sobre los hechos.

Un ejemplo en negativo fue la cobertura de la Huelga Amazónica , donde Radio La Voz de Bagua relevó el papel del periodismo alternativo. Y valga este ejemplo para señalar que a partir del 5 de junio en que termina la primavera democrática en el Perú, se inicia en grande la era de la comunicación por Internet en el Perú, fueron las fotos y videos colgados en la Internet los que permitieron conocer los acontecimientos que el gobierno aprista intento silenciar, y es también el inicio del periodismo on line.

El proyecto de ley, ya retirado, Nº 2971, proyecto de ley que pretendía regular el derecho de personas afectadas por afirmaciones inexactas e injuriosas en medios de comunicación social, tenía dos objetivos: controlar aún más a las empresas periodísticas haciéndolas terceras civilmente responsables en los casos de difamación o calumnia. Segundo, parametrar a los periodistas judicializando la actividad periodística. Además de estos objetivos con mala leche pretendían controlar el periodismo on line que va en ascenso.

Políticamente el Perú es una república democrática representativa de palabra y dictatorial de hecho. Esta tendencia se acentuará en los próximos meses y se agudizará poco antes de las elecciones. El espejo en el que hay que mirarse es Honduras, faltando 6 meses para el día de las elecciones se da un Golpe de Estado (al igual que en 1963), destituyen al presidente electo por votación universal y nombran a uno de facto, sin respetar el debido proceso para la destitución del presidente. CNN repitió hasta el cansancio que el presidente Manuel Zelaya quería reelegirse y para ello estaba la cuarta urna propuesta por él y la encuesta que realizaría el 28 de junio. Zelaya por razón simple de tiempo no podía aspirar a la reelección, pues la modificatoria constitucional si la hubiera en ese sentido beneficiaría al siguiente presidente elegido el 29 de noviembre. Cuando los argumentos de CNN no surtieron efecto para justificar el golpe de Estado, pasó a criticar a Zelaya por su relación con el presidente Chávez y la integración a la Alternativa Bolivariana para las Américas – ALBA -. Después de los acuerdos de la OEA y la ONU condenando el golpe, CNN pasó a descalificar la labor del Secretario General de la OEA Insulza , hasta que por el tiempo transcurrido dejó de dar noticias del golpe, para que la gente olvide lo sucedido y la presión contra el gobierno de facto disminuya. No sólo CNN siguió esa estrategia sino toda la prensa cenenista. Las empresas periodísticas peruanas están marcadas por el paradigma de CNN. Pero en parte la presión de los medios alternativos puso en jaque al imperio que ha presionado a los golpistas con sanciones económicas y desconociendo las elecciones convocadas por la dictadura cívico militar.

Los atropellos contra las libertades políticas del gobierno aprista son cubiertos con escándalos. Los temas económicos, políticos y sociales esenciales han sido retirados de los medios de comunicación, estableciéndose un periodismo de farándula, de noticia roja o sólo cultural de entretenimiento.

Cada día más la comunicación formal pierde espacio en los temas centrales, justo por su estrategia de no tocarlos, confirmando que el boca a boca sigue siendo el principal medio de comunicación y hoy apoyado por la Internet.

Balance, arqueo, auditoria, rendición de cuentas son sinónimos de fiscalización y la fiscalización oficial en el campo político tiene el objetivo de legitimar la acción política del que tiene el poder. Los medios tradicionales de comunicación siempre han buscado legitimar la acción política de quienes les dan para vivir. En el presente buscarán legitimar la candidatura del defensor del modelo económico actual y el régimen liberal autoritario implantado abiertamente el 5 de junio. En estos meses sino se genera medios de comunicación alternativos el terreno formal de la información continuará en manos de las empresas privadas periodísticas, cuando los medios alternativos cubran el espacio de comunicación masiva será el ajuste de cuentas histórico en el periodismo peruano.

El periodismo es la dictadura de la claridad afirma un destacado periodista peruano, sólo hay que añadir claridad en la expresión y en la idea a transmitir y claridad en el contenido ahondando lo más posible la información, principalmente en épocas de violencia política.