martes, 16 de diciembre de 2025

PERÚ LA FIEBRE DEL ORO Y EL ESTADO DE COECHO LA DEMOCRACIA SIN LEY II

  

Año 21 Número 218             Arequipa, 2025, diciembre 16

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LA DEMOCRACIA SIN LEY II

PERÚ LA FIEBRE DEL ORO Y EL ESTADO DE COECHO

Por: Arturo Muñoz

La fiebre del oro es causa de los enfrentamientos entre la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE) y la Confederación Nacional de Pequeña Minería y Minería Artesanal del Perú (CONFEMIN). La SNMPE quiere impedir que los mineros de la CONFEMIN extraigan el oro de los yacimientos descubiertos e invadan las zonas auríferas.

La CONFEMIN, agrupa a medio millón de mineros pequeños y artesanos y beneficia a dos millones y medio de personas. Al frente, la SNMPE cuenta en su rubro de minería a 44 empresas, con un número de 238 mil trabajadores entre directos e indirectos.

Carlos Herrera Descalzi, en entrevista a canal digital La Noticia Perú, señala que hoy el gramo de oro cuesta 80 dólares, pero hace 25 años costaba 8 dólares. “Si un pequeño minero extrae un gramo por día, ya tiene 2400 dólares al mes o 4800 dólares si extrae dos gramos, pero no tributa”. Proética indica que la minería ilegal movilizó US$ 12 mil millones este año 2025.

Si la minería informal e ilegal representa el 30% de la producción de oro en el Perú, la minería formal -la gran minería- produce el 70% restante, entonces, la gran minería mueve US$ 66,667 millones de dólares en la explotación y venta de oro. Y tampoco tributa, pues la ley de minería obliga a devolverles el impuesto a la renta por razón de reinversión. Estas cifras son referenciales, las reales son ocultadas por los verdaderos actores, los que compran el oro de la minería formal, informal e ilegal.

El constante enfrentamiento entre la gran minería por un lado y la minería artesanal y pequeña por el otro, entre la SNMPE y la CONFEMIN, divide a congresistas, periodistas, autoridades, a militares y policías, en dos grupos a favor o en contra de uno u otro sector.

Los empresarios de la gran minería influyeron para que los congresistas ampliaran el REINFO sólo hasta diciembre del 2026 y responsabilizan a la minería informal del crecimiento de la delincuencia, asaltos, sicariato, extorsiones.

Congresistas a favor y en contra de la minería informal

La gran minería continúa la campaña contra los mineros informales y pequeños, el objetivo es ilegalizarlos y luego erradicarlos; para ello han retirado del REINFO a más de 50 mil mineros informales, los congresistas confirmaron este retiro. El comportamiento de los congresistas es ambivalente, expiden leyes a favor de los mineros informales como otras en contra.

Por ello, los mineros informales postulan para salir elegidos congresistas en las Elecciones Generales del 2026. Se han afiliado a la mayoría de empresas electorales y deben haber pagado bien para que los ubiquen en los puestos preferenciales de las listas a diputados y senadores. Los próximos congresistas electos de la minería informal entrarán con el objetivo de aprobar leyes que les facilite la legalización de las minas que explotan.

La gran minería va a evitar la elección de mineros informales como congresistas. En ese sentido se dan las denuncias de los candidatos que han tenido o tienen REINFO o están ligados a la CONFEMIN o la minería ilegal.

Los titulares de los diarios, revistas y en las redes sociales son alarmantes con respecto a la minería informal e ilegal, contribuyen a crear una imagen negativa de este sector.

 

 

 

Con igual presión periodística atacan a los congresistas que aprobaron la ampliación del REINFO.

Minería contra el agro: Pueblos sin habitantes

La expansión del número de minas de oro y la posibilidad de obtener mejores ingresos monetarios de manera rápida condujo al abandono de la población de las actividades agrícolas. Pueblos rurales han quedado desiertos, sin gente que los habite, igual que en Suiza, pero por diferentes causas.

La Minería informal en el Perú: cuando la supervivencia se convierte en delito

28 noviembre, 2025 Jorge Perazzo - grupoemancipador.com

La respuesta no está en la codicia ni en la ignorancia. Está en una historia de abandono sistemático, exclusión territorial y colapso institucional que convirtió la minería artesanal en la última tabla de salvación para comunidades andinas que el Perú urbano decidió olvidar hace décadas.

Miles de familias campesinas migraron hacia las ciudades —Lima, Juliaca, Arequipa— buscando ingresos que el campo ya no podía proveer. Pero no todos pudieron irse. Los que se quedaron, los que resistieron, encontraron en la minería artesanal una forma de «monetizar» el único recurso que el Estado y el mercado parecían valorar: el subsuelo.

La minería informal no nació de la noche a la mañana ni fue simplemente consecuencia del alza del precio del oro. Es el síntoma visible de un agro abandonado, el resultado predecible de décadas de políticas centralistas que concentraron inversión, servicios e infraestructura en las ciudades mientras condenaban al campo a la irrelevancia económica.

La opinión de Jorge Perazzo es correcta en culpar al Estado del abandono sistemático del agro peruano, de la exclusión institucional de las comunidades campesinas, porque el Estado peruano cobra los impuestos y los ha distribuido entre los empresarios urbanos o agroexportadores. Con los impuestos reflotó el Banco Latino a fines del siglo pasado, y con Reactiva Perú beneficio al empresariado urbano, más no a los campesinos y agricultores.

Reactiva Perú: grandes empresarios se benefician mientras deudas quedan impagas y COFIDE los respalda.

Banco de Desarrollo (COFIDE) se niega a informar a la prensa sobre empresas deudoras que no han pagado préstamo otorgado con dinero del Estado. Critican empoderamiento de bancos.

Publicado: 9 Dic 2024 04:00 h

Por Carlos Palacios

La desidia del Estado y del gobierno de Martín Vizcarra marcaron el inicio de Reactiva Perú, un programa que, en teoría, buscaba aliviar los efectos económicos de la pandemia, pero que en la práctica se convirtió en un campo fértil para abusos y desigualdades por parte de las grandes empresas y el sistema bancario.

Sin los candados necesarios para evitar irregularidades, esta medida dejó la puerta abierta para que malos empresarios se aprovecharan de los recursos públicos, mientras que muchas micro y pequeñas empresas (mypes) quedaron relegadas.

Desde su creación, 6 de abril del 2020, un gran número de grandes empresas se aprovecharon de las facilidades otorgadas por Reactiva Perú para no cumplir con sus obligaciones de pago. Varias de estas empresas cambiaron su razón social y número de RUC, evadiendo así el reembolso de los créditos obtenidos. Esta “metida de cabeza” al Estado, dejó un impacto negativo en las arcas públicas y cuestionó la eficacia de los mecanismos de seguimiento y fiscalización.

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expreso.com.pe

Reactiva Perú, creado en 2020 para evitar quiebras durante la pandemia del Covid-19, permitió que las empresas accedan a préstamos por más de S/ 57.066 millones. Si una empresa no pagaba, el Estado asumía la mayor parte de la deuda.

larepublica.pe

La grande, la mediana y pequeña minería contaminan

El discurso predominante en los medios de comunicación, en los informes de instituciones de investigación sobre contaminación minera es que la minería informal contamina más que la gran minería. Así lo dice el World Gold Council (Consejo Mundial del Oro): “El auge en los precios del oro está impulsando una rápida expansión de la minería informal y no regulada, que a menudo es ilegal y ecológicamente destructiva. La extracción no regulada genera contaminación por mercurio y ofrece al crimen organizado una nueva fuente de ingresos.”

Perú enfrenta un desafío ambiental significativo debido a la gestión de los relaves mineros, que ha resultado en un reciente derrame en la región de Áncash, según informó CooperAcción. Este incidente, ocurrido el 6 de agosto, ha contaminado el río Plata en la provincia de Pallasca, cuyas aguas fluyen hacia el río Santa, poniendo en riesgo el suministro de agua potable y para proyectos de irrigación en las regiones de Áncash y La Libertad.

El derrame se originó en las bocaminas de las empresas Dynacor y la exminera Pushaquilca, ubicadas en el distrito de Pampas, afectando la cuenca del río Santa

El problema de los relaves mineros no es nuevo en Perú. El país cuenta con aproximadamente 7000 pasivos ambientales mineros abandonados, que representan focos de contaminación para el agua, el suelo y el aire, impactando negativamente en el medio ambiente y la salud de la población. Según el Ministerio de Salud, tres de cada diez peruanos están expuestos a metales tóxicos, afectando a más de 10 millones de personas, principalmente debido a las actividades mineras.

Infobae

Informes objetivos e independientes muestran que la gran minería como la mediana y pequeña minería contaminan por igual el subsuelo, el suelo y el aire. Por lo tanto, la campaña contra la minería informal como la única responsable de la contaminación pretende limpiar a la gran minería de la contaminación en la exploración, explotación y en los relaves dejados sin cuidado al cierre de la mina.

Impacto social de la Fiebre del oro

Quienes dominan la política en el país son los Varones de la Minería. Roque Benavides es el más conocido y además militante del APRA. También es imprescindible mencionar a Germán Feliciano Larrea Mota-Velasco, dueño del Grupo México y propietario de Southern Perú. Sin embargo, las más importantes empresas en este sector son Glencore, considerada la primera empresa productora, comercializadora de materias primas y alimentos; Freeport Mcmoran, propietaria de Cerro Verde, Anglo American propietaria de Quellaveco. Estas empresas y unas decenas más controlan a las empresas electorales, al Congreso, al Estado y al Gobierno.

Pero, en este artículo voy a precisar el tema sobre el impacto social y político de la Fiebre del Oro, que enferma a grandes y pequeños mineros. En primer lugar, quiero mostrar la similitud con la Fiebre del Oro en California el siglo XIX. En las películas del oeste estadounidense se narra con mucha claridad los efectos de esta enfermedad. A continuación, el pasaje inicial de la película El Vaquero Intrépido:

El vaquero intrépido

1849, el año en que el nombre de John Sutter resonó en todo el mundo. Oro era la palabra mágica por la que cientos, miles de hombres, irrumpieron en tropel en el vasto territorio de California. La sed de riqueza pronto se convirtió en una fiebre virulenta que acabó con la conciencia y el honor.

El temor y la violencia se propagaron por todo el país.

Quienes procuraban hacer cumplir la ley eran aniquilados, al igual que muchos inocentes. Los tribunales eran incapaces de mantener el orden y los culpables quedaban impunes.

Reinaba la ley de la calle y los tiempos eran propicios para quienes querían hacerse con el control a cualquier precio.

-          Os digo que detengamos esta violencia, asesinatos y atracos. Tendremos que dormir con un arma bajo la almohada.

-          Y seguirá la violencia hasta que California se integre en la unión.

-          Lleva tiempo, lleva tiempo. El territorio será un estado y ya veréis. Escribiremos al gobernador de Monterrey y le pediremos que convoque una convención constitucional.

-          Enviaremos a Cummings a Washington. Espoleará a esos senadores. Eso es.

-          La política es más importante.

-          El congreso cree que somos unos ignorantes. ¡Viva la unión! ¡Viva la unión! ¡Muy bien dicho! Eso es.

Lo mismo que en California en 1849 sucede en Perú el 2025. El oro atrae a la delincuencia. En 1849 eran migrantes “europeos delincuentes” que llegaron a Estados Unidos para explotar el oro, para robarlo, para hacer fortuna de la noche a la mañana. A Perú llegaron “delincuentes venezolanos, colombianos, de muchos países” que juntos con los delincuentes nativos extendieron la violencia a los pueblos mineros, a los campamentos mineros, a las ciudades, al campo. En Lima, Piura, La Libertad, Madre de Dios, Arequipa, las regiones mineras en las que realizan sus actividades la gran, la mediana y la pequeña minería la población vive aterrada por la delincuencia.

Y, al igual que en California, quienes se hicieron ricos no fueron los propios mineros, sino los que suministraron los insumos para la minería y los que lo acopiaron y vendieron, los traficantes de oro.

En cualquier parte del mundo donde la Fiebre del Oro aparece epidémicamente, el impacto social es el mismo. El Estado de Derecho desaparece y es sustituido por el Estado de Cohecho, por la violencia y la impunidad.

Los conflictos socioambientales, el enfrentamiento entre las comunidades campesinas, los pueblos nativos, los agricultores de los valles contra la minería formal e informal, son sangrientos, como en el Valle de Tambo.

La defensa del agua y de la tierra frente a la prepotencia de la minería es noticia cotidiana. Uno de los más emblemáticos conflictos sangrientos se dio el 2009 en la localidad de Bagua, en la Amazonía peruana, cuando el gobierno del Apra, presidido por Alan García, calificó al pueblo awajún como ciudadanos de segunda clase y envió a la policía a reprimir la huelga, causando decenas de muertos y heridos.

En la historia del Perú sucedieron pasajes violentos análogos por la Fiebre del Oro:

El gobierno había resuelto por resolución del Congreso del 19 de diciembre de 1849 promover la exploración de las montañas de Carabaya y proteger a las empresas que se habían formado para explotar los lavaderos de oro descubiertas en ellas, y José Balta al mando de la primera y quinta compañía del batallón “Yungay N° 6” fue comisionado para apoyar la apertura del camino a ese lugar, y auxiliar “la conservación del orden, protección de los especuladores y exploración de la montaña”.

La apertura del camino en Carabaya era un proyecto que contaba con el personal apoyo del presidente Castilla

José Balta Montero por José Valdizán Ayala

El Estado, la fuerza armada, el propio presidente preocupados por la suerte de las empresas mineras explotadoras del oro de la montaña de Carabaya en Puno.

Impacto político de la Fiebre del Oro

La Fiebre del Oro que empezó en el gobierno de Toledo, por el 2003, presenta la característica de que unos cuantos miles de personas, de la noche a la mañana, se vuelven millonarias.

Y, a raíz de la Fiebre del Oro, los partidos dejaron de ser organizaciones conductoras del proyecto nacional para convertirse en empresas electorales. De la misma manera que en Estados Unidos el partido Demócrata y Republicano formados por millonarios encargados de construir los ferrocarriles y carreteras hacia los yacimientos de oro, de proveer de insumos a los mineros y por los pocos mineros que se hicieron ricos. País en el que los procesos electorales mueven miles de millones de dólares.

Así, también, en el Perú los partidos pasaron a ser empresas electorales. Y las elecciones generales van a mover alrededor de S/. 5 mil millones de soles. Aportados por las empresas legales y por las empresas ilegales, estas últimas ligadas al narcotráfico, a la minería ilegal, a la tala ilegal, a la pesca ilegal, a la explotación ilegal de los recursos del Perú.

Elegidos los candidatos, que en realidad son empleados de las empresas o son empresarios, que ingresan a los cargos públicos con el objetivo de obtener poder para ganar las licitaciones con el Estado, para promulgar leyes a su favor, para enriquecerse o incrementar su fortuna; actúan sin principios, sin un programa distrital, regional o nacional de desarrollo. Esa conducta de los políticos tampoco es nueva, la historia nos la enseña en la Italia de fines del siglo XIX y principios del siglo XX, la calificaron como trasformismo político:

En ese momento, los políticos de clase media estaban más preocupados por hacer tratos entre ellos que por filosofías y principios políticos. Se formaron grandes coaliciones y se sobornó a sus miembros para que se unieran a ellas. Los liberales, el principal grupo político, estaban ligados por acuerdos informales de caballeros, pero éstos siempre fueron en materia de enriquecimiento. El gobierno real no parecía estar sucediendo en absoluto, pero el derecho al voto limitado hizo que los políticos no tuvieran que preocuparse por los intereses de sus electores.

Uno de los políticos más exitosos fue Giovanni Giolitti, quien logró convertirse en primer ministro en cinco ocasiones durante veinte años. Bajo su influencia, los liberales no se desarrollaron como un partido estructurado, sino que fueron una serie de agrupaciones personales informales sin vínculos formales con distritos políticos. Sin embargo, el trasformismo alimentó los debates de que el sistema parlamentario italiano era débil y en realidad estaba fallando y finalmente se asoció con la corrupción. Se percibió como un sacrificio de principios y políticas para obtener beneficios a corto plazo. El sistema del trasformismo fue poco querido y parecía estar creando una enorme brecha entre los políticos y sus electores. Este sistema casi no trajo ventajas, ya que el analfabetismo se mantuvo igual en 1912 que antes de la era de la unificación, y las políticas económicas atrasadas combinadas con malas condiciones sanitarias continuaron impidiendo la mejora de las áreas rurales del país.

wikipedia.org

Conclusión

La democracia peruana no respeta las reglas, la ley. Las armas han sustituido al derecho. Construir un partido con ideología, con un programa político con una férrea organización, es el instrumento para cambiar la realidad del Perú. En la argumentación crítica está la mitad de la propuesta.