Año 21 Número 218 Arequipa, 2025, diciembre 16
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LA DEMOCRACIA SIN LEY II
PERÚ LA FIEBRE DEL ORO Y EL ESTADO DE COECHO
Por: Arturo Muñoz
La fiebre del oro es causa de los
enfrentamientos entre la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía
(SNMPE) y la Confederación Nacional de Pequeña Minería y Minería Artesanal del
Perú (CONFEMIN). La SNMPE quiere impedir que los mineros
de la CONFEMIN extraigan el oro de los yacimientos descubiertos e invadan las
zonas auríferas.
La CONFEMIN, agrupa a
medio millón de mineros pequeños y artesanos y beneficia a dos millones y medio
de personas. Al frente, la SNMPE cuenta en su rubro de minería a 44 empresas,
con un número de 238 mil trabajadores entre directos e indirectos.
Carlos Herrera Descalzi,
en entrevista a canal digital La Noticia Perú, señala que hoy el gramo de oro
cuesta 80 dólares, pero hace 25 años costaba 8 dólares.
“Si un pequeño minero
extrae un gramo por día, ya tiene 2400 dólares al mes o 4800 dólares si extrae
dos gramos, pero no tributa”. Proética indica que la minería ilegal movilizó US$ 12 mil millones este año
2025.
Si la minería informal e
ilegal representa el 30% de la producción de oro en el Perú, la minería formal
-la gran minería- produce el 70% restante, entonces, la gran minería mueve US$
66,667 millones de dólares en la explotación y venta de oro. Y tampoco tributa,
pues la ley de minería obliga a devolverles el
impuesto a la renta por razón de reinversión. Estas cifras son referenciales,
las reales son ocultadas por los verdaderos actores,
los que compran el oro de la minería formal, informal e ilegal.
El constante enfrentamiento entre la gran minería por un lado y la
minería artesanal y pequeña por el otro, entre la SNMPE y la CONFEMIN, divide a
congresistas, periodistas, autoridades, a militares y policías, en dos grupos a
favor o en contra de uno u otro sector.
Los empresarios de
la gran minería influyeron para que los congresistas ampliaran el REINFO sólo
hasta diciembre del 2026 y responsabilizan a la minería informal del crecimiento
de la delincuencia, asaltos, sicariato, extorsiones.
Congresistas a favor y en contra de la
minería informal
La gran minería continúa la campaña contra los mineros informales y
pequeños, el objetivo es ilegalizarlos y luego erradicarlos; para ello han
retirado del REINFO a más de 50 mil mineros informales, los congresistas
confirmaron este retiro. El comportamiento de los congresistas es ambivalente,
expiden leyes a favor de los mineros informales como otras en contra.
Por ello, los mineros informales postulan para
salir elegidos congresistas en las Elecciones Generales del 2026. Se han afiliado a la mayoría de empresas
electorales y deben haber pagado bien para que los ubiquen en los puestos
preferenciales de las listas a diputados y senadores. Los próximos congresistas
electos de la minería informal entrarán con el objetivo de aprobar leyes que
les facilite la legalización de las minas que explotan.
La gran minería va a
evitar la elección de mineros informales como congresistas. En ese sentido se dan las denuncias de los
candidatos que han tenido o tienen REINFO o están ligados a la CONFEMIN o la minería
ilegal.
Los titulares de los diarios, revistas y en las redes sociales son
alarmantes con respecto a la minería informal e ilegal, contribuyen a crear una imagen negativa de este sector.
Con igual presión
periodística atacan a los congresistas que aprobaron la ampliación del REINFO.
Minería contra el agro: Pueblos sin
habitantes
La expansión del número de minas de oro y la posibilidad de obtener
mejores ingresos monetarios de manera rápida condujo al abandono de la
población de las actividades agrícolas. Pueblos
rurales han quedado desiertos, sin gente que los habite, igual que en Suiza, pero por diferentes causas.
La Minería informal en
el Perú: cuando la supervivencia se convierte en delito
28
noviembre, 2025 Jorge Perazzo - grupoemancipador.com
La
respuesta no está en la codicia ni en la ignorancia. Está en una historia de
abandono sistemático, exclusión territorial y colapso institucional que
convirtió la minería artesanal en la última tabla de salvación para comunidades
andinas que el Perú urbano decidió olvidar hace décadas.
Miles
de familias campesinas migraron hacia las ciudades —Lima, Juliaca, Arequipa—
buscando ingresos que el campo ya no podía proveer. Pero no todos pudieron
irse. Los que se quedaron, los que resistieron, encontraron en la minería
artesanal una forma de «monetizar» el único recurso que el Estado y el mercado
parecían valorar: el subsuelo.
La
minería informal no nació de la noche a la mañana ni fue simplemente
consecuencia del alza del precio del oro. Es el síntoma visible de un agro
abandonado, el resultado predecible de décadas de políticas centralistas que
concentraron inversión, servicios e infraestructura en las ciudades mientras
condenaban al campo a la irrelevancia económica.
La opinión de Jorge Perazzo es correcta en
culpar al Estado del abandono sistemático del agro peruano,
de la exclusión institucional de las comunidades campesinas, porque el Estado
peruano cobra los impuestos y los ha distribuido entre los empresarios urbanos
o agroexportadores. Con los impuestos reflotó el Banco Latino a fines del siglo
pasado, y con Reactiva Perú beneficio al empresariado urbano, más no a los
campesinos y agricultores.
Reactiva Perú: grandes
empresarios se benefician mientras deudas quedan impagas y COFIDE los respalda.
Banco
de Desarrollo (COFIDE) se niega a informar a la prensa sobre empresas deudoras
que no han pagado préstamo otorgado con dinero del Estado. Critican
empoderamiento de bancos.
Publicado: 9 Dic 2024 04:00 h
Por Carlos
Palacios
La
desidia del Estado y del gobierno de Martín Vizcarra marcaron el inicio de
Reactiva Perú, un programa que, en teoría, buscaba aliviar los efectos
económicos de la pandemia, pero que en la práctica se convirtió en un campo
fértil para abusos y desigualdades por parte de las grandes empresas y el
sistema bancario.
Sin
los candados necesarios para evitar irregularidades, esta medida dejó la
puerta abierta para que malos empresarios se aprovecharan de los recursos
públicos, mientras que muchas micro y pequeñas
empresas (mypes) quedaron relegadas.
Desde
su creación, 6 de abril del 2020, un gran número de grandes empresas se
aprovecharon de las facilidades otorgadas por Reactiva Perú para no cumplir con
sus obligaciones de pago. Varias de estas empresas cambiaron
su razón social y número de RUC, evadiendo así el reembolso de los créditos
obtenidos. Esta “metida de cabeza” al Estado, dejó un impacto negativo en
las arcas públicas y cuestionó la eficacia de los mecanismos de seguimiento y
fiscalización.
expreso.com.pe
Reactiva
Perú, creado en 2020 para evitar quiebras durante la pandemia del Covid-19, permitió que las
empresas accedan a préstamos por más de S/ 57.066 millones.
Si
una empresa
no pagaba, el Estado asumía la mayor parte de la deuda.
larepublica.pe
La grande, la mediana y pequeña minería
contaminan
El discurso predominante en los medios de comunicación, en los informes
de instituciones de investigación sobre contaminación minera es que la minería
informal contamina más que la gran minería. Así lo dice el
World Gold Council (Consejo Mundial del Oro): “El auge en los precios
del oro está impulsando una rápida expansión de la minería informal y no
regulada, que a menudo es ilegal y ecológicamente destructiva. La extracción no
regulada genera contaminación por mercurio y ofrece al crimen organizado una
nueva fuente de ingresos.”
Perú enfrenta un
desafío ambiental significativo debido a la gestión de los relaves mineros, que
ha resultado en un reciente derrame en la región de Áncash, según informó
CooperAcción. Este incidente, ocurrido el 6 de agosto, ha contaminado el río
Plata en la provincia de Pallasca, cuyas aguas fluyen hacia el río Santa,
poniendo en riesgo el suministro de agua potable y para proyectos de irrigación
en las regiones de Áncash y La Libertad.
El
derrame se originó en las bocaminas de las empresas Dynacor y la exminera Pushaquilca,
ubicadas en el distrito de Pampas, afectando la cuenca del río Santa
El problema de los
relaves mineros no es nuevo en Perú. El país cuenta con aproximadamente 7000
pasivos ambientales mineros abandonados, que representan
focos de contaminación para el agua, el suelo y el aire, impactando
negativamente en el medio ambiente y la salud de la población. Según el
Ministerio de Salud, tres de cada diez peruanos están expuestos a metales
tóxicos, afectando a más de 10 millones de personas, principalmente debido a
las actividades mineras.
Infobae
Informes objetivos e independientes muestran
que la gran minería como la mediana y pequeña minería contaminan por igual el
subsuelo, el suelo y el aire. Por lo tanto, la
campaña contra la minería informal como la única responsable de la
contaminación pretende limpiar a la gran minería de la contaminación en la
exploración, explotación y en los relaves dejados sin cuidado al cierre de la
mina.
Impacto social de la Fiebre del oro
Quienes dominan la política en el país son los
Varones de la Minería. Roque Benavides es el más conocido y
además militante del APRA. También es imprescindible mencionar a Germán
Feliciano Larrea Mota-Velasco, dueño del Grupo México y propietario de Southern
Perú. Sin embargo, las más importantes empresas en este sector son Glencore,
considerada la primera empresa productora, comercializadora de materias primas
y alimentos; Freeport Mcmoran, propietaria de Cerro Verde, Anglo American
propietaria de Quellaveco. Estas empresas y unas decenas más controlan a
las empresas electorales, al Congreso, al Estado y al Gobierno.
Pero, en este artículo
voy a precisar el tema sobre el impacto social y político de la Fiebre del Oro,
que enferma a grandes y pequeños mineros. En primer lugar, quiero mostrar la similitud con la Fiebre
del Oro en California el siglo XIX. En las películas del
oeste estadounidense se narra con mucha claridad los efectos de esta
enfermedad. A continuación, el pasaje inicial de la película El Vaquero
Intrépido:
El vaquero intrépido
1849, el año en que el nombre de
John Sutter resonó en todo el mundo. Oro
era la palabra mágica por la que cientos, miles de hombres, irrumpieron en
tropel en el vasto territorio de California. La sed de riqueza pronto se
convirtió en una fiebre virulenta que acabó con la conciencia y el honor.
El temor y la violencia se propagaron por todo el país.
Quienes procuraban hacer cumplir
la ley eran aniquilados, al igual que muchos inocentes. Los tribunales eran incapaces de mantener el orden y los culpables quedaban impunes.
Reinaba la ley de la calle y los
tiempos eran propicios para quienes querían hacerse con el control a cualquier
precio.
-
Os
digo que detengamos esta violencia, asesinatos y atracos. Tendremos que dormir con un arma bajo la almohada.
-
Y
seguirá la violencia hasta que California se integre en la unión.
-
Lleva
tiempo, lleva tiempo. El territorio será un estado y ya veréis. Escribiremos al
gobernador de Monterrey y le pediremos que convoque una convención
constitucional.
-
Enviaremos
a Cummings a Washington. Espoleará a esos senadores. Eso es.
-
La política es más
importante.
-
El congreso cree que somos
unos ignorantes. ¡Viva
la unión! ¡Viva la unión! ¡Muy bien dicho! Eso es.
Lo mismo que en California en 1849 sucede en Perú el
2025. El oro atrae a la delincuencia. En
1849 eran migrantes “europeos delincuentes” que llegaron a Estados Unidos para
explotar el oro, para robarlo, para hacer fortuna de la noche a la mañana. A Perú llegaron “delincuentes venezolanos, colombianos,
de muchos países” que juntos con los delincuentes nativos extendieron la
violencia a
los pueblos mineros, a los campamentos mineros, a las ciudades, al campo. En Lima, Piura, La Libertad, Madre de Dios, Arequipa,
las regiones mineras en las que realizan sus actividades la gran, la mediana y
la pequeña minería la población vive aterrada por la delincuencia.
Y, al igual que en California, quienes se hicieron ricos no fueron los propios mineros,
sino los que suministraron los insumos para la minería y los que lo acopiaron y
vendieron, los traficantes de oro.
En cualquier parte del mundo donde la Fiebre del Oro
aparece epidémicamente, el impacto social es el mismo. El Estado de Derecho desaparece y es sustituido por el
Estado de Cohecho, por la violencia y la impunidad.
Los conflictos
socioambientales, el
enfrentamiento entre las comunidades campesinas, los pueblos nativos, los
agricultores de los valles contra la minería formal e informal, son
sangrientos, como en el Valle de Tambo.
La defensa del agua y de la tierra frente a la
prepotencia de la minería es noticia cotidiana. Uno de los más emblemáticos
conflictos sangrientos se dio el 2009 en la localidad de Bagua,
en la Amazonía peruana, cuando el gobierno del Apra, presidido por Alan García,
calificó al pueblo awajún como ciudadanos de segunda clase y envió a la policía
a reprimir la huelga, causando decenas de muertos y heridos.
En la historia del Perú
sucedieron pasajes violentos análogos por la Fiebre del Oro:
El
gobierno había resuelto por resolución del Congreso del 19 de diciembre de
1849 promover la exploración de las montañas de Carabaya y proteger a las
empresas que se habían formado para explotar los lavaderos de oro descubiertas
en ellas, y José Balta al mando de la primera y
quinta compañía del batallón “Yungay N° 6” fue comisionado para apoyar la
apertura del camino a ese lugar, y auxiliar “la conservación del orden,
protección de los especuladores y exploración de la montaña”.
La
apertura del camino en Carabaya era un proyecto que contaba con el personal
apoyo del presidente Castilla…
José
Balta Montero por José Valdizán Ayala
El Estado, la fuerza
armada, el propio presidente preocupados por la suerte de las empresas mineras
explotadoras del oro de la montaña de Carabaya en Puno.
Impacto político de la Fiebre del Oro
La Fiebre del Oro que empezó en el gobierno de
Toledo, por el 2003, presenta
la característica de que unos cuantos miles de personas, de la noche a la
mañana, se vuelven millonarias.
Y, a raíz de la Fiebre del Oro, los partidos dejaron
de ser organizaciones conductoras del proyecto nacional para convertirse en
empresas electorales. De la
misma manera que en Estados Unidos el partido Demócrata y Republicano formados
por millonarios encargados de construir los ferrocarriles y carreteras hacia
los yacimientos de oro, de proveer de insumos a los mineros y por los pocos mineros que se hicieron ricos. País en el que los procesos electorales mueven miles de millones de
dólares.
Así, también, en el Perú
los partidos pasaron a ser empresas electorales. Y las elecciones
generales van a mover alrededor de S/. 5 mil millones de soles. Aportados
por las empresas legales y por las empresas ilegales, estas últimas ligadas al narcotráfico,
a la minería ilegal, a la tala ilegal, a la pesca ilegal, a la explotación
ilegal de los recursos del Perú.
Elegidos los candidatos,
que en realidad son empleados de las empresas o son empresarios, que ingresan a los cargos públicos con el
objetivo de obtener poder para ganar las
licitaciones con el Estado, para promulgar leyes a su favor, para enriquecerse
o incrementar su fortuna;
actúan sin principios, sin un programa distrital,
regional o nacional de desarrollo. Esa conducta de los políticos tampoco es nueva, la
historia nos la enseña en la Italia de fines del siglo
XIX y principios del siglo XX,
la calificaron como trasformismo político:
En ese momento, los
políticos de clase media estaban más preocupados por hacer tratos entre ellos
que por filosofías y principios políticos. Se formaron grandes
coaliciones y se sobornó a sus miembros para que se unieran a ellas. Los liberales, el principal grupo político, estaban ligados por acuerdos informales de caballeros, pero éstos siempre fueron en materia de enriquecimiento. El gobierno real no parecía estar sucediendo en absoluto, pero el derecho
al voto limitado hizo que los políticos no tuvieran
que preocuparse por los intereses de sus electores.
Uno de los políticos más exitosos fue Giovanni Giolitti, quien logró convertirse en primer ministro
en cinco ocasiones durante veinte años. Bajo su influencia, los liberales no se desarrollaron como un partido estructurado, sino que fueron una serie
de agrupaciones personales informales sin vínculos formales con distritos
políticos. Sin embargo, el trasformismo alimentó los debates de que el sistema parlamentario
italiano era débil y en realidad estaba fallando y finalmente
se asoció con la corrupción. Se percibió como un sacrificio de principios y políticas para obtener beneficios a corto plazo. El sistema del trasformismo fue poco
querido y parecía estar creando una enorme brecha entre los políticos y sus
electores. Este sistema casi no trajo ventajas, ya que el analfabetismo se mantuvo
igual en 1912 que antes de la era de la unificación, y las políticas económicas
atrasadas combinadas con malas condiciones sanitarias continuaron impidiendo la
mejora de las áreas rurales del país.
Conclusión
La democracia peruana no
respeta las reglas, la ley. Las armas han sustituido al derecho. Construir un
partido con ideología, con un programa político con una férrea organización, es
el instrumento para cambiar la realidad del Perú. En la argumentación crítica
está la mitad de la propuesta.